Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
2
Defectos óseos y de tejidos blandos: revisión crítica de colgajos libres, injertos óseos y tecnologías 3D en  
reconstrucción musculoesquelética.  
DEFECTOS ÓSEOS Y DE TEJIDOS BLANDOS: REVISIÓN CRÍTICA DE  
COLGAJOS LIBRES, INJERTOS ÓSEOS Y TECNOLOGÍAS 3D EN  
RECONSTRUCCIÓN MUSCULOESQUELÉTICA  
BONE AND SOFT TISSUE DEFECTS: A CRITICAL REVIEW OF FREE  
FLAPS, BONE GRAFTS, AND 3D TECHNOLOGIES IN  
MUSCULOSKELETAL RECONSTRUCTION  
1
2
Benavides-Luna Mario Fernando ; Navarro-Gamarra Marco André ;  
3
4
Ramos-Marín Sebastián ; Leal-Padilla Johan Sebastian ;  
Artunduaga-Bustos Jesús David ; Buriticá-Puentes Wilson ;  
Ramírez-Guzmán Arian Camila ; Cumplido-Simanca Juliana  
5
6
7
8
1
2
3
4
5
6
7
8
Resumen  
Introducción: Los defectos extensos de hueso y partes blandas frecuentes tras traumas de alta  
energía, infecciones u oncocirugías  representan un gran desafío clínico. La reconstrucción  
musculoesquelética busca restaurar la integridad anatómica y funcional, evitando en lo posible  
amputaciones y mejorando los resultados para el paciente (1). Históricamente se han empleado  
injertos óseos (autoinjertos y aloinjertos) y colgajos libres de tejido para suplir las pérdidas; más  
recientemente, han surgido tecnologías 3D con potencial de personalizar implantes y optimizar  
la reconstrucción. Objetivo: Revisar críticamente la literatura de la última década (20152025)  
sobre las principales estrategias reconstructivas  colgajos libres, injertos óseos tradicionales y  
técnicas emergentes (impresión 3D)  evaluando sus indicaciones, ventajas, limitaciones y  
evidencia actual en el manejo de defectos musculoesqueléticos extensos. Metodología: Se  
realizó una búsqueda en PubMed, Scopus y Embase de estudios en humanos (20152025)  
enfocados en reconstrucción ósea y de partes blandas postraumáticas, priorizando revisiones  
sistemáticas, metanálisis, ensayos clínicos y series relevantes. Resultados: Los colgajos libres  
microvascularizados muestran altas tasas de éxito (>90%) en la cobertura de defectos complejos  
(
4, 5), reduciendo infecciones y la necesidad de amputación. Los injertos óseos autólogos siguen  
siendo el pilar de la reparación ósea por su superior potencial osteogénico (1), aunque limitados  
Información del manuscrito:  
Fecha de recepción: 08 de octubre de 2025.  
Fecha de aceptación: 18 de diciembre de 2025.  
Fecha de publicación: 10 de enero de 2026.  
219  
Benavides-Luna et al. (2026)  
por la morbilidad del sitio donante. Los aloinjertos permiten reconstruir segmentos mayores pero  
conllevan mayor riesgo de no unión e infección (1). Técnicas como la distracción osteogénica y  
la membrana inducida (Masquelet) logran consolidación ósea en ~8090% de casos  
seleccionados (6, 7), a costa de un tratamiento prolongado. Las tecnologías 3D han facilitado la  
planificación quirúrgica precisa (15, 16) y la fabricación de implantes personalizados con  
integración ósea completa en series iniciales (17), si bien su rol aún se encuentra en evaluación.  
Conclusiones: La reconstrucción musculoesquelética mayor requiere un enfoque individualizado  
y multidisciplinario. Los injertos autólogos (incluidos colgajos óseos vascularizados) continúan  
como estrategia de referencia por su alta tasa de osteointegración y viabilidad tisular. Los  
colgajos libres de tejido blando son esenciales para cubrir defectos amplios y prevenir  
complicaciones infecciosas. Las innovaciones en biomateriales e impresión 3D auguran  
soluciones a medida que podrían complementar o mejorar las técnicas actuales, pero se  
necesitan más estudios clínicos comparativos para definir su impacto a largo plazo.  
Palabras claves: Colgajos libres; Injerto óseo; Reconstrucción musculoesquelética; Impresión  
3
D; Traumatismo; Defecto óseo.  
Abstract  
Introduction: Large bone and soft tissue defects  often due to high-energy trauma, infections, or  
tumor resection pose a major clinical challenge. Musculoskeletal reconstruction aims to restore  
anatomical and functional integrity, avoiding amputation and improving patient outcomes (1).  
Historically, bone grafts (autografts and allografts) and free tissue flaps have been used to replace  
lost tissues; more recently, 3D technologies offer potential to customize implants and enhance  
results. Objective: To critically review the past decade’s literature on key reconstructive strategies  
free flaps, traditional bone grafts, and emerging techniques like 3D printing  evaluating their  
indications, advantages, limitations, and current evidence in managing large musculoskeletal  
defects. Methods: A search was conducted in PubMed, Scopus, and Embase for human studies  
(
20152025) on post-traumatic bone and soft tissue reconstruction, prioritizing systematic  
reviews, meta-analyses, clinical trials, and significant series. Results: Microvascular free flaps  
demonstrate high success rates (>90%) in covering complex defects (4, 5), reducing infections  
and need for amputation. Autologous bone grafts remain the cornerstone of bone repair due to  
superior osteogenic potential (1), though limited by donor site morbidity. Allografts enable  
reconstruction of larger segments but carry higher risks of non-union and infection (1). Techniques  
like bone transport (distraction osteogenesis) and the induced membrane (Masquelet) achieve  
union in ~8090% of select cases (6, 7) at the expense of prolonged treatment. 3D technologies  
have improved surgical planning accuracy (17) and allowed fabrication of patient-specific implants  
with complete bone integration in small series (18), though their role is still under evaluation.  
Conclusions: Major musculoskeletal reconstruction requires an individualized, multidisciplinary  
approach. Autologous grafts (including vascularized free flaps) remain first-line due to high  
osteointegration and tissue viability. Free flaps for soft tissue are critical to cover large defects  
and prevent infection. Advances in biomaterials and 3D printing promise tailored solutions that  
could complement or enhance current techniques, but further clinical studies are needed to define  
their long-term impact.  
Keywords: Free flaps; Bone graft; Musculoskeletal reconstruction; 3D printing; Trauma; Bone  
defect.  
Estas pérdidas tisulares pueden  
1. Introducción  
originarse por traumatismos de alta  
energía (por ejemplo, accidentes de  
tráfico o lesiones por proyectil),  
Los defectos óseos y de tejidos  
blandos extensos constituyen un  
problema complejo en cirugía  
ortopédica y plástica reconstructiva.  
resecciones  
oncológicas  
musculoesqueléticas o infecciones  
220  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
2
Defectos óseos y de tejidos blandos: revisión crítica de colgajos libres, injertos óseos y tecnologías 3D en  
reconstrucción musculoesquelética.  
severas como la osteomielitis  
crónica. Un defecto óseo crítico se  
define como aquel cuya pérdida en  
vivas propias, dependiendo de la  
integración lenta por el huésped, con  
mayor riesgo de fallo de unión o  
infección (1). Además, aunque los  
longitud  
no  
consolidará  
requerirá  
espontáneamente  
y
avances  
en  
escrutinio  
el riesgo  
han  
de  
intervención especializada para su  
regeneración (1). De modo análogo,  
grandes áreas de pérdida cutáneo-  
muscular en extremidades no  
cicatrizarán adecuadamente sin  
aporte de tejido bien vascularizado.  
El desafío principal para el cirujano  
es lograr salvar la extremidad o zona  
afectada restaurando la función,  
evitando en lo posible la amputación  
minimizado  
enfermedades transmitidas (VIH,  
hepatitis), existe cierto potencial de  
rechazo  
inmune  
al  
injerto  
descelularizado (1). Más allá de los  
injertos, se han desarrollado técnicas  
biológicas para defectos críticos: la  
distracción  
osteogénica  
(alargamiento gradual del hueso  
remanente para rellenar el defecto) y  
la técnica de membrana inducida de  
(1).  
Masquelet,  
que  
emplea  
un  
Clásicamente, la reconstrucción de  
defectos óseos se ha basado en  
injertos óseos autólogos (tomados  
del propio paciente, típicamente de  
cresta ilíaca) o alogénicos (hueso de  
banco). El injerto autólogo se  
considera el “estándar de oro” por  
espaciador de cemento óseo  
temporal seguido de injerto en dos  
tiempos, la  
regeneración en defectos masivos  
1). En defectos complejos, también  
estimulando  
(
se recurren a reconstrucciones con  
colgajos óseos vascularizados (p.  
sus  
propiedades  
osteogénicas,  
ej., peroné libre)  
segmentarias  
o
prótesis  
osteoinductivas y osteoconductivas  
superiores (1). Sin embargo, su  
disponibilidad es limitada y conlleva  
morbilidad del sitio donante. Por su  
parte, los aloinjertos (hueso de  
(endoprótesis  
metálicas) en casos oncológicos (1).  
Paralelamente, la cobertura de  
defectos amplios de partes blandas  
(piel, músculo, fascia) es esencial  
para proteger estructuras profundas,  
donante  
cadavérico)  
segmentos  
permiten  
óseos  
reconstruir  
grandes pero carecen de células  
prevenir  
infecciones  
y
lograr  
221  
Benavides-Luna et al. (2026)  
recuperación  
funcional.  
La  
quirúrgicas a medida e incluso  
implantes personalizados adaptados  
a la anatomía del paciente. Por  
ejemplo, en cirugía maxilofacial, la  
planificación virtual con guías 3D en  
introducción de los colgajos libres  
microvascularizados revolucionó la  
reconstrucción de partes blandas:  
permiten transferir tejido sano con su  
propio riego sanguíneo (cutáneo,  
muscular o combinado) desde sitios  
distantes, para cubrir defectos que  
de otro modo quedarían expuestos e  
inviables (4, 5). Las técnicas  
microquirúrgicas actuales logran  
tasas de éxito elevadas en la  
anastomosis vascular (sobre 90–  
reconstrucción  
mandibular  
con  
peroné ha demostrado aumentar la  
precisión de la osteosíntesis y  
reducir el tiempo quirúrgico (15, 16).  
Asimismo, se explora la fabricación  
de andamios bioimpresos con  
biomateriales  
y
células  
para  
regenerar tejidos (hueso, cartílago,  
piel). Algunos casos clínicos aislados  
reportan el uso de implantes  
metálicos 3D personalizados en  
defectos óseos segmentarios, con  
integración ósea exitosa en pocos  
meses (7). Aunque prometedoras,  
estas técnicas se hallan aún en fases  
evaluativas iniciales.  
95% de supervivencia del colgajo en  
centros experimentados (4)),  
reduciendo drásticamente la tasa de  
amputaciones en lesiones complejas  
de extremidades comparado con  
épocas previas. Ejemplos clásicos  
de colgajos libres incluyen colgajos  
musculares (grácil, dorsal ancho) y  
fasciocutáneos (anterolateral de  
muslo ALT, radial de antebrazo),  
Dada la rápida evolución de estas  
estrategias, se hace necesaria una  
revisión crítica que integre la  
evidencia reciente sobre su eficacia,  
seleccionados  
según  
las  
necesidades de volumen y tipo de  
tejido requeridos en la lesión.  
indicaciones  
y
limitaciones.  
A
Finalmente, las tecnologías de  
impresión 3D han emergido como  
continuación, presentamos una  
revisión de la literatura enfocada en  
defectos óseos y de tejidos blandos,  
abordando: (1) el papel actual de los  
colgajos libres en reconstrucción de  
partes blandas (y óseas en ciertos  
casos), (2) los resultados con injertos  
una  
frontera  
innovadora  
en  
reconstrucción musculoesquelética.  
Estas herramientas permiten diseñar  
virtualmente e imprimir modelos  
anatómicos  
precisos,  
guías  
222  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
2
Defectos óseos y de tejidos blandos: revisión crítica de colgajos libres, injertos óseos y tecnologías 3D en  
reconstrucción musculoesquelética.  
óseos autólogos y alogénicos, junto  
técnicas complementarias  
Masquelet, distracción), y (3) los  
“bone defect reconstruction”, “free  
a
flap”, “free tissue transfer”, “bone  
graft”, “3D printing”, “reconstrucción  
ósea”, “colgajo libre microvascular”,  
“impresión 3D en ortopedia”, entre  
otros. Los términos se aplicaron  
tanto a títulos/resúmenes como a  
palabras clave.  
(
avances  
en  
a
tecnologías 3D  
la reconstrucción  
aplicadas  
musculoesquelética. Esta revisión  
busca orientar al clínico en la  
selección informada de la estrategia  
reconstructiva óptima para defectos  
Criterios de selección: Inicialmente  
se cribaron títulos y resúmenes para  
identificar estudios relevantes a las  
tres temáticas de interés (colgajos  
libres, injertos óseos, tecnologías 3D  
complejos,  
basándose  
en  
la  
evidencia de la última década.  
2. Metodología  
aplicadas  
Posteriormente, se leyeron a texto  
completo los trabajos  
a
reconstrucción).  
Se llevó a cabo una búsqueda  
bibliográfica exhaustiva siguiendo  
lineamientos PRISMA para artículos  
de revisión. Las bases de datos  
preseleccionados. Se incluyeron  
preferentemente:  
consultadas  
fueron  
PubMed/MEDLINE,  
Scopus  
y
Revisiones  
sistemáticas  
y
Embase,  
restringiendo  
los  
metanálisis (por su alto nivel de  
evidencia).  
resultados a publicaciones entre  
015 2025 para asegurar  
2
y
Ensayos clínicos controlados y  
grandes series de casos (incluyendo  
actualidad. Solo se incluyeron  
estudios en humanos (excluyendo  
investigaciones puramente in vitro o  
estudios  
observacionales  
ej. series  
relevantes,  
p.  
en  
modelos  
animales,  
salvo  
multicéntricas de colgajos libres).  
consideraciones de contexto).  
Guías de práctica clínica recientes si  
estaban disponibles.  
Estrategia  
de  
búsqueda:  
Se  
utilizaron términos en inglés y  
español combinados mediante  
operadores booleanos, tales como:  
Se excluyeron artículos en revistas  
no indexadas o de dudosa calidad  
223  
Benavides-Luna et al. (2026)  
metodológica, enfatizando fuentes  
revisadas por pares de alto impacto.  
Evidencia más antigua (>10 años)  
solo fue considerada si correspondía  
a estudios clásicos imprescindibles  
para contexto.  
conocimiento identificadas para  
futuras investigaciones.  
3. Resultados y discusión  
Reconstrucción  
de  
defectos  
técnicas  
óseos:  
injertos  
y
En total, se incluyeron ≥20  
referencias relevantes para sintetizar  
el estado actual del campo. No se  
realizó metanálisis cuantitativo de  
datos debido a la heterogeneidad de  
estudios, pero cuando existían  
metanálisis o revisiones sistemáticas  
publicadas sobre un subtema (por  
ejemplo, comparación de colgajo  
muscular vs. fasciocutáneo), se citan  
sus hallazgos agregados como  
evidencia de mayor peso.  
tradicionales  
Restablecer la continuidad ósea en  
defectos críticos es fundamental  
para  
biomecánica del esqueleto.  
continuación, se revisan  
recuperar  
la  
función  
A
las  
opciones clásicas de reconstrucción  
ósea, sus resultados reportados y  
limitaciones.  
Injertos  
incluyendo  
vascularizados)  
óseos  
autólogos  
óseos  
(
colgajos  
La  
porcentajes de éxito, tiempos de  
consolidación, tasas de  
complicaciones, etc.) se extrae  
directamente de las fuentes  
originales y se reporta citando la  
referencia correspondiente. La  
información  
cuantitativa  
(
El injerto óseo autólogo es el pilar de  
la reconstrucción ósea debido a que  
aporta células osteoprogenitoras  
viables, proteínas osteoinductoras  
(ej. BMPs)  
y
un andamiaje  
osteoconductor natural. La fuente  
más utilizada es la cresta ilíaca  
discusión se estructura por ejes  
temáticos (reconstrucción ósea,  
reconstrucción de partes blandas, e  
innovaciones 3D), contrastando las  
(hueso esponjoso y cortical), aunque  
también se emplean otros sitios  
como fémur distal, tibia proximal o  
peroné no vascularizado para  
segmentos largos. Los injertos  
autólogos no vascularizados tienen  
diferentes  
modalidades  
reconstructivas. Finalmente, se  
presentan conclusiones y lagunas de  
224  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
2
Defectos óseos y de tejidos blandos: revisión crítica de colgajos libres, injertos óseos y tecnologías 3D en  
reconstrucción musculoesquelética.  
alta  
pequeños a moderados (<56 cm)  
ubicados en lechos bien  
efectividad  
en  
defectos  
defectos óseos postraumáticos por  
sus propiedades osteogénicas,  
osteoinductivas, osteoconductivas y  
compatibilidad, con mínimo riesgo de  
rechazo inmunológico (1). Series  
clínicas reportan que la tasa de unión  
ósea con peroné libre supera el 85–  
vascularizados; sin embargo, en  
defectos mayores o en sitios con  
pobre perfusión, su integración  
puede ser subóptima.  
9
0% en aproximadamente 612  
Cuando se requiere trasplantar  
hueso con aporte sanguíneo propio,  
se utilizan colgajos óseos libres  
meses (1). En un seguimiento  
prolongado, Liu et al. informaron  
unión ósea del 100% en sus peronés  
libres, con tiempo medio de  
consolidación ~21 semanas (1).  
vascularizados.  
El  
ejemplo  
paradigmático es el colgajo de  
peroné libre descrito por Hidalgo en  
Estas  
respaldan el uso de injertos  
autólogos vascularizados en  
defectos críticos.  
tasas  
sobresalientes  
1989 para reconstruir mandíbula,  
luego aplicado a huesos largos en  
extremidades. El peroné libre aporta  
hasta ~2530 cm de hueso cortical,  
con la arteria y venas peroneas para  
No obstante, los injertos autólogos  
presentan desventajas. La cantidad  
de hueso extraíble está limitada por  
la anatomía (por ejemplo, volumen  
de cresta ilíaca disponible o largo del  
peroné) y por la morbilidad del sitio  
donante. Tras la toma de injerto de  
cresta ilíaca, se ha reportado que  
~1014% de pacientes sufren dolor  
crónico o alguna complicación en la  
zona donante; las complicaciones  
mayores ocurren en torno a 10% (por  
ejemplo, fractura de la espina ilíaca,  
lesión neurovascular o hernia), y las  
infecciones superficiales en ~5% (1).  
anastomosis,  
consolidación en defectos de incluso  
10 cm de longitud. Este tipo de  
permitiendo  
>
autoinjerto vascularizado combina  
las ventajas biológicas del injerto  
autólogo con la supervivencia  
inmediata  
del  
tejido  
óseo  
trasplantado, favoreciendo la unión  
ósea y resistiendo mejor la infección.  
En una revisión comprehensiva,  
Migliorini et al. resaltan que los  
injertos autólogos vascularizados  
(peroné libre, cresta ilíaca con arteria  
circunfleja) son el “estándar oro” en  
225  
Benavides-Luna et al. (2026)  
En el caso del peroné libre, aunque  
generalmente es bien tolerado,  
existe riesgo de debilidad en el tobillo  
o ligera claudicación si se reseca un  
segmento muy largo (algunos  
estudios documentan inestabilidad  
de tobillo en ~520% de pacientes,  
aunque sin afectar funcionalidad en  
la mayoría). Adicionalmente, la  
cirugía microvascular prolonga el  
compleja, ofrecen una solución  
integral inmediata.  
Injertos óseos alogénicos  
sustitutos sintéticos  
y
El aloinjerto óseo (hueso de banco,  
generalmente congelado  
o
liofilizado) es una alternativa cuando  
el defecto excede la cantidad de  
autoinjerto disponible o se desea  
evitar la morbilidad del donante. Los  
aloinjertos estructurales (p. ej.,  
diáfisis femoral de banco) se han  
utilizado ampliamente en cirugía  
tiempo  
operatorio  
y
requiere  
experiencia para evitar trombosis del  
colgajo durante el postoperatorio  
inmediato. Aun con estos retos, el  
beneficio autoinjertos  
de  
los  
oncológica  
para  
reemplazar  
(
especialmente vascularizados) en  
segmentos largos tras resección  
tumoral. Sus ventajas incluyen la  
disponibilidad en diversas formas y  
tamaños (permitiendo reconstruir  
defectos masivos) y evitar un  
segundo sitio quirúrgico en el  
paciente (1). Sin embargo, presentan  
limitaciones notables: al ser tejido  
descelularizado, carecen de células  
vivas y dependen de la infiltración  
vascular y celular del huésped  
defectos grandes suele justificar el  
costo biológico.  
Cabe mencionar los colgajos  
osteomiocutáneos vascularizados,  
como el peroné osteocutáneo  
(
peroné libre con piel adherida) o la  
escápula osteomiocutánea. Estos  
permiten reconstruir  
simultáneamente hueso y tejido  
blando en un solo tiempo quirúrgico,  
(proceso lento de “sustitución  
siendo  
útiles  
en  
resecciones  
progresiva”). Esto conlleva un mayor  
riesgo de no unión (pseudoartrosis)  
o fractura tardía del aloinjerto,  
oncológicas amplias donde hay  
pérdida tanto ósea como de  
cobertura  
(por  
ejemplo,  
que  
especialmente  
significativas.  
históricamente  
bajo  
cargas  
reconstrucción  
mandibular  
Además,  
requiere mucosa/piel junto con  
hueso). Si bien su ejecución es más  
preocupaba  
la  
transmisión de infecciones (VIH,  
226  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
2
Defectos óseos y de tejidos blandos: revisión crítica de colgajos libres, injertos óseos y tecnologías 3D en  
reconstrucción musculoesquelética.  
hepatitis), riesgo ahora muy bajo  
gracias a rigurosos protocolos de  
herramientas útiles, sobre todo en  
contextos oncológicos donde se  
prefiere no sacrificar otro hueso del  
paciente para injerto.  
selección  
y
esterilización (1).  
Persiste también cierto potencial de  
rechazo inmunológico al injerto,  
aunque atenuado por la ausencia de  
células; una reacción inmune podría  
contribuir a reabsorción acelerada  
del injerto.  
En cuanto a sustitutos óseos  
sintéticos,  
existen  
materiales  
bioactivos como cerámicas de  
fosfato de calcio (hidroxiapatita, β-  
TCP), vidrios bioactivos y polímeros  
biodegradables, que sirven de  
Los  
resultados  
son  
clínicos  
con  
En  
aloinjertos  
variables.  
relleno  
osteoconductor.  
Son  
defectos intercalados largos, se han  
documentado tasas de unión del  
ampliamente empleados en defectos  
pequeños o como complemento al  
injerto, pero por sí solos difícilmente  
regeneran un segmento crítico de  
hueso cortical bajo carga debido a su  
limitada resistencia mecánica (1).  
~
7085% a 2 años, pero con  
complicaciones mecánicas  
significativas a mediano-largo plazo.  
Por ejemplo, aloinjertos masivos de  
fémur o tibia pueden presentar  
fracturas en 2030% de los casos en  
Algunos  
productos  
con  
combinan  
factores  
cerámicas  
5
años, especialmente si la  
integración ósea es incompleta. La  
infección profunda es otra  
complicación grave, reportada en  
1020% de casos en algunas  
series oncológicas, veces  
osteoinductores (p. ej., BMP-2) para  
potenciar la formación ósea, pero a  
mayor costo y con riesgos (BMP-2  
puede causar inflamación excesiva,  
etc.). En defectos que soportan  
carga, la falta de fortaleza estructural  
de la mayoría de injertos sintéticos  
hace que fracasen si no van  
acompañados de una estabilización  
rígida o protección del apoyo (1). Por  
ello, su uso se limita generalmente a  
defectos no estructurales (cavidades  
metafisarias, relleno de quistes) o  
~
a
obligando a retirar el aloinjerto. Para  
mejorar estos resultados, algunos  
centros combinan aloinjerto con  
aporte vascularizado autólogo –  
técnica híbrida de Capanna –  
descrita más adelante. A pesar de  
todo, los aloinjertos siguen siendo  
227  
Benavides-Luna et al. (2026)  
como  
pequeños  
injertos  
La  
del autoinjerto vascularizado (1). El  
peroné actúa como un “vástago vivo”  
que acelera la unión entre el  
aloinjerto y el hueso huésped, y  
potencialmente revasculariza el  
segmento. Estudios reportan que  
esta técnica logra salvamento de la  
extremidad en ~94% de pacientes,  
con consolidación ósea sin cirugías  
adicionales en alrededor del 7080%  
complementarios  
investigación  
(onlay).  
sigue  
buscando  
de alta  
andamios  
sintéticos  
resistencia: se exploran polímeros  
impresos en 3D (como PCL),  
metales porosos o compuestos  
híbridos,  
intentando  
balancear  
resistencia y bioactividad (1).  
Un punto crítico es que ninguna  
solución única es universalmente  
superior; la elección depende del  
(
1). Se han observado fracturas del  
injerto híbrido en ~2025% de los  
casos, pero muchas sanan tras  
contexto  
clínico:  
defectos  
reintervenciones  
(1).  
Es  
postraumáticos vs. oncológicos,  
presencia de infección, magnitud de  
la pérdida ósea, estado de partes  
blandas y recursos disponibles. En  
general, se acepta que los  
autoinjertos viables ofrecen las  
especialmente útil en pacientes  
jóvenes con altas demandas  
funcionales, donde un aloinjerto puro  
podría fracasar a largo plazo. Como  
contrapartida,  
es  
técnicamente  
microcirugía  
exigente (requiere  
mejores  
probabilidades  
de  
sumada a la implantación del  
aloinjerto) y puede ocurrir trombosis  
del colgajo que haga fallar todo el  
constructo (1). Aun así, representa  
un buen ejemplo de cómo combinar  
enfoques para optimizar resultados  
en defectos extremos.  
consolidación (1), mientras que los  
aloinjertos aportan estructura pero  
integran más lento. Idealmente, se  
combinan  
estrategias  
para  
aprovechar lo mejor de cada una,  
como en el injerto híbrido de  
Capanna.  
Distracción osteogénica y técnica  
Injerto  
híbrido  
(técnica  
de  
de  
membrana  
inducida  
Capanna): Consiste en insertar un  
peroné libre vascularizado dentro de  
un aloinjerto tubular, uniendo la  
resistencia inicial del aloinjerto con la  
vitalidad y capacidad osteogénica  
(
Masquelet)  
Además de los injertos, existen  
técnicas que estimulan al organismo  
228  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
2
Defectos óseos y de tejidos blandos: revisión crítica de colgajos libres, injertos óseos y tecnologías 3D en  
reconstrucción musculoesquelética.  
a
regenerar hueso de forma  
angulares o axiales durante el  
transporte del fragmento. Por ello, se  
sugiere reservar la distracción  
osteogénica clásica para defectos  
moderados (≤56 cm) a fin de no  
incremental en defectos extensos.  
La distracción osteogénica (método  
de Ilizarov) aprovecha la capacidad  
del hueso para formar tejido nuevo  
aplicando tracción gradual sobre un  
foco de fractura u osteotomía. En  
defectos óseos segmentarios, se  
puede realizar transporte óseo: tras  
seccionar el hueso (osteotomía  
controlada) y aplicar un fijador  
externo circular, se va distrayendo  
gradualmente un segmento óseo a lo  
largo del espacio defectuoso,  
generando callo óseo en la brecha a  
medida que el segmento se aleja.  
Este método regenera hueso vivo  
para rellenar el defecto sin  
necesidad de injerto (1). No  
prolongar  
excesivamente el  
(1). En defectos  
tratamiento  
mayores, la morbilidad asociada al  
fijador prolongado puede superar los  
beneficios. En la última década se  
han introducido variantes como la  
distracción con clavo intramedular  
asistido (que reduce el tiempo con  
fijador externo), pero siguen siendo  
procedimientos de alta complejidad  
técnica. En síntesis, la distracción  
osteogénica es una excelente  
herramienta para regenerar hueso  
de forma “biológica” en defectos  
segmentarios, especialmente útil en  
contexto de infección activa (ya que  
evita implantar material extraño en  
obstante,  
tiene  
limitaciones  
prácticas: la velocidad típica de  
distracción es ~1 mm por día,  
requiriendo ~1 mes por cada cm de  
hueso formado. Así, defectos  
grandes implican muchos meses  
un  
lecho  
contaminado).  
Sus  
resultados muestran consolidación  
en la mayoría de casos bien  
indicados, aunque con rangos  
amplios según las series. Por  
ejemplo, Schep et al. reportaron en  
defectos postraumáticos de tibia un  
promedio de 1.5 meses de  
distracción por cm formado, con  
consolidación satisfactoria pero  
infecciones de pines en 53% (8).  
(incluso años) con fijador externo.  
Además,  
el  
fijador conlleva  
incomodidad  
considerable  
y
elevadas tasas de infección en los  
pines de fijación (reportadas en ~50–  
60% de pacientes) (1). También  
pueden ocurrir desviaciones  
229  
Benavides-Luna et al. (2026)  
Demiralp et al. comunicaron ~28  
días/cm en defectos tras resección  
tumoral, con infecciones de trayecto  
de clavo en ~61% (9). Estos datos  
subrayan la carga para el paciente  
que conlleva la técnica.  
(7). La membrana actúa como un  
“nuevo periostio” que contiene el  
injerto  
y
libera factores de  
favoreciendo la  
crecimiento,  
revascularización y osteointegración  
del mismo (7). Este método ha  
permitido tratar defectos enormes  
Por su parte, la técnica de  
membrana inducida o método de  
(
>1020 cm) con tasas de  
consolidación altas (8090%),  
Masquelet  
(descrita  
por  
A.  
siempre que se asegure una buena  
cobertura de partes blandas y  
Masquelet en 2001) se ha difundido  
para tratar defectos óseos críticos,  
especialmente en contexto de  
infección. Es un abordaje en dos  
tiempos quirúrgicos: inicialmente  
estabilización  
ósea  
adecuada.  
Lemos Azi et al. reportaron unión  
ósea en 91% de pacientes tratados  
con Masquelet (defectos promedio  
(primer tiempo) se realiza un  
~
6 cm), en un lapso medio de 8.5  
meses después del segundo tiempo  
7). Sin embargo, señalaron que el  
8% sufrieron alguna infección  
desbridamiento exhaustivo de todo  
el tejido óseo desvitalizado o  
infectado, seguido de la colocación  
de un espaciador de cemento  
acrílico (PMMA) ajustado al tamaño  
del defecto (7). Este espaciador  
suele mezclarse con antibiótico (vía  
local) y, crucialmente, induce la  
formación de una membrana  
pseudosinovial vascularizada a su  
alrededor en el transcurso de 48  
semanas (7). En el segundo tiempo  
(
6
durante el proceso (muchos casos  
estaban infectados inicialmente) y un  
3
2% requirieron colgajos para cubrir  
partes blandas (7). Otros estudios  
coinciden en que la técnica de  
Masquelet funciona mejor en  
extremidades superiores o defectos  
no portantes de carga, pues en  
tibia/fémur (carga axial) la tasa de  
fallos mecánicos es mayor debido a  
la lenta remodelación inicial del  
injerto (6, 7). La principal debilidad  
del método Masquelet es que el  
hueso regenerado es inicialmente  
esponjoso y tarda en corticalizarse,  
(tras ~68 semanas), se retira el  
espaciador conservando intacta la  
membrana inducida, y se rellena la  
cavidad con injerto óseo autólogo  
(generalmente hueso esponjoso  
triturado) dentro de dicha membrana  
230  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
2
Defectos óseos y de tejidos blandos: revisión crítica de colgajos libres, injertos óseos y tecnologías 3D en  
reconstrucción musculoesquelética.  
además de requerir un gran volumen  
de injerto autólogo (lo cual puede ser  
limitante en defectos muy extensos).  
Aun así, es una técnica valiosa en  
escenarios sépticos, ya que el  
cemento provee control local de la  
infección (efecto antibiótico in situ) y  
mantiene el espacio evitando  
colapso de tejidos en el defecto. En  
defectos infectados, suele preferirse  
Masquelet en lugar de injertos  
definitivos inmediatos, reduciendo el  
riesgo de absceso o falla séptica.  
proceso. Es frecuente, además,  
combinar estas técnicas con otras:  
por ejemplo, tras Masquelet, si falta  
cobertura de tejidos blandos, se  
añade un colgajo muscular libre; o en  
distracción, a veces se complementa  
con injerto óseo en el docking final  
para estimular la unión. Todo lo  
anterior refleja la necesidad de un  
enfoque  
integral  
“ortoplástico”  
(coordinación ortopedia-plástica) en  
el manejo de estos casos complejos.  
Endoprótesis segmentarias  
y
En síntesis, tanto la distracción  
osteogénica como la técnica  
Masquelet ofrecen alternativas para  
otros métodos de reconstrucción  
ósea  
Para completar el panorama, cabe  
mencionar que en defectos óseos  
asociados a resecciones articulares  
defectos  
donde  
los  
injertos  
fallar,  
convencionales  
podrían  
especialmente en presencia de  
infección. Son procedimientos  
(típicamente oncológicas) existen las  
prótesis segmentarias  
o
técnicamente demandantes y de  
duración prolongada, pero logran  
formar hueso biológico viable donde  
antes no lo había. Masquelet se  
favorece en escenarios de infección  
activa y defectos hasta ~2025 cm  
megaprótesis, que reemplazan tanto  
el segmento óseo perdido como la  
articulación adyacente. Un ejemplo  
es el reemplazo protésico total de  
fémur o de tibia proximal con  
componente de rodilla, tras resecar  
un sarcoma que involucra la  
articulación. La ventaja de las  
endoprótesis es que restauran la  
continuidad estructural de inmediato,  
(en segmentos muy largos puede  
requerir injertos seriados en  
múltiples etapas), mientras que  
Ilizarov es útil en defectos de  
longitud moderada y pacientes  
motivados capaces de tolerar el  
proporcionando  
estabilidad  
y
permitiendo apoyo temprano (1). No  
231  
Benavides-Luna et al. (2026)  
regeneran hueso propio, pero en  
pacientes de mayor edad o con  
expectativa de vida limitada (por  
enfermedad tumoral avanzada) a  
menudo constituyen la mejor opción  
para mantener la movilidad. Las  
del  
mismo  
paciente).  
Suele  
complementarse con injerto autólogo  
o placas de soporte. Su principal  
desventaja es la alta tasa de no  
unión e infección: series reportan no  
unión ~30% e infección ~15% (1). Se  
utiliza en centros especializados  
cuando se desea mantener la  
anatomía original del paciente (ej. en  
pelvis, donde un injerto idéntico a la  
complicaciones  
incluyen  
aflojamiento mecánico, fracturas  
periprotésicas e infecciones (tasas  
de infección protésica reportadas de  
~
15% en 5 años) (1). Por ello, en  
pieza  
resecada  
encaja  
pacientes jóvenes se prefiere una  
perfectamente).  
reconstrucción “biológica” (injertos,  
En resumen, la reconstrucción de  
defectos óseos requiere combinar  
principios biológicos (aporte de  
células y vascularización mediante  
autoinjertos o colgajos) y mecánicos  
(estabilidad y resistencia inicial  
mediante aloinjertos o dispositivos  
metálicos). La evidencia actual  
apoya al injerto autólogo como  
colgajos)  
sobre  
la  
protésica,  
reservando las prótesis para casos  
especiales o como rescate tras fallas  
previas.  
Otro método menos común es la  
reutilización de hueso autólogo  
devitalizado:  
tras  
resecar  
un  
segmento óseo (por tumor, por  
ejemplo), ese mismo hueso se trata  
ex vivo (mediante pasteurización a  
primera  
línea  
en  
defectos  
postraumáticos no infectados (1),  
reservando aloinjertos y prótesis  
para casos especiales (defectos  
masivos, contextos oncológicos,  
etc.). Técnicas como Masquelet e  
60–70°C, autoclave, radiación ≥50  
Gy, o congelación profunda) para  
destruir células tumorales, y luego se  
reimplanta en el paciente. Esto  
conserva la forma exacta del  
segmento resecado y evita usar  
Ilizarov  
han  
ampliado  
las  
posibilidades de salvar extremidades  
en situaciones antes insolubles,  
aunque exigen un gran compromiso  
del paciente y del equipo quirúrgico.  
La selección óptima suele ser  
aloinjerto,  
pero  
el  
injerto  
reimplantado queda desvitalizado,  
actuando similar a un aloinjerto (sin  
riesgo inmunológico porque proviene  
232  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
2
Defectos óseos y de tejidos blandos: revisión crítica de colgajos libres, injertos óseos y tecnologías 3D en  
reconstrucción musculoesquelética.  
individualizada, y con frecuencia  
combina varias estrategias para  
maximizar el éxito (por ejemplo:  
defecto tibial de 8 cm con infección  
Importancia y resultados de los  
colgajos libres  
Un colgajo libre consiste en trasladar  
un bloque de tejido (sea piel y grasa,  
fascia, músculo, o combinaciones  
incluyendo hueso) desde un sitio  
donante distante hasta el defecto  
receptor, reconectando la arteria y  
vena del colgajo a la circulación local  
desbridamiento + Masquelet +  
colgajo libre muscular para cobertura  
eventualmente un implante 3D de  
+
refuerzo,  
integrando  
múltiples  
niveles terapéuticos).  
Reconstrucción  
de  
tejidos  
mediante  
anastomosis  
Desde su  
blandos con colgajos libres  
microquirúrgicas.  
desarrollo en los años 7080, esta  
técnica ha avanzado hasta lograr  
hoy tasas de éxito muy altas.  
Los defectos extensos de piel, tejido  
subcutáneo y músculo en las  
extremidades  
u
otras regiones  
Grandes  
series  
reportan  
representan un reto reconstructivo  
significativo, pues una cobertura  
adecuada es crucial para prevenir  
infección, osteomielitis y pérdida  
funcional. En situaciones como  
fracturas abiertas graves (Gustilo  
IIIB/IIIC) o resecciones tumorales  
con estructuras expuestas (hueso,  
tendones, placa), las opciones de  
cierre simple o injerto cutáneo suelen  
ser inviables; se requiere aportar  
tejido bien vascularizado que cubra  
el defecto, rellene el espacio muerto  
y aporte defensa inmunológica local.  
Aquí es donde los colgajos libres  
microvascularizados desempeñan  
un rol crítico e insustituible.  
supervivencia completa del colgajo  
en ~92% de los casos, y necrosis  
parcial en ~810% (4). Una revisión  
sistemática reciente sobre colgajos  
libres en extremidad inferior (5061  
pacientes, 5133 colgajos) encontró  
una tasa de pérdida total del colgajo  
de solo 7.8% y de pérdida parcial de  
9
.1%, requiriéndose reintervención  
por compromiso vascular en ~13.8%  
4). Esto confirma que la gran  
mayoría de colgajos libres  
(
sobreviven y cumplen su objetivo de  
cobertura. El impacto clínico ha sido  
enorme: estudios longitudinales  
muestran que la disponibilidad de  
colgajos libres ha reducido la tasa de  
233  
Benavides-Luna et al. (2026)  
amputaciones en lesiones complejas  
de pierna, al permitir salvar  
extremidades que antes se hubieran  
mutilado (4). Además de preservar la  
extremidad, se ha evidenciado que  
pacientes reconstruidos con colgajos  
libres presentan, a mediano plazo,  
mejor calidad de vida (en aspectos  
físicos y mentales) que aquellos  
sometidos a amputación y prótesis, e  
para obliterar cavidades profundas, y  
clásicamente se consideraba que  
mejoran la erradicación de infección  
por su alta perfusión; los colgajos  
fasciocutáneos aportan piel de  
buena calidad para la cobertura  
externa y se adaptan mejor a áreas  
que requieren deslizamiento (por  
ejemplo,  
sobre  
tendones  
o
articulaciones).  
Tradicionalmente,  
incluso  
manejados con colgajos locales  
menos complejos en casos  
mejor  
que  
pacientes  
para heridas muy contaminadas o  
con hueso expuesto se preferían  
músculos (p. ej. colgajo de sóleo o  
gastrocnemio) por su capacidad de  
“eliminar” el espacio muerto y  
proveer irrigación abundante que  
ayudaría a controlar la carga  
bacteriana. Sin embargo, en años  
recientes se ha cuestionado la  
superioridad universal del músculo,  
dado que colgajos fasciocutáneos  
modernos (basados en perforantes)  
equivalentes. Por ejemplo, se ha  
reportado mediante cuestionarios  
que la reconstrucción con colgajo  
libre en miembros inferiores mejora  
significativamente  
la  
función  
autopercibida y la salud general en  
comparación con la alternativa  
protésica.  
Los colgajos libres comúnmente  
empleados se dividen en dos  
grandes grupos: musculares (ej.,  
colgajo de músculo grácil, dorsal  
han  
mostrado  
resultados  
comparables  
ventajas.  
e
incluso ciertas  
ancho,  
recto  
abdominal)  
y
Un metanálisis de 2022 (Mégevand  
et al.) comparó directamente  
colgajos libres musculares vs  
fasciocutáneos  
(ej., colgajo  
anterolateral de muslo ALT, colgajo  
radial de antebrazo, colgajo sural  
superficial). La selección depende de  
las características del defecto: los  
colgajos musculares aportan gran  
volumen y relleno tridimensional  
fasciocutáneos  
en  
extremidad  
inferior (10 estudios comparativos,  
1340 pacientes). Halló que ambos  
tipos logran tasas de salvamento de  
extremidad y recuperación funcional  
234  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
2
Defectos óseos y de tejidos blandos: revisión crítica de colgajos libres, injertos óseos y tecnologías 3D en  
reconstrucción musculoesquelética.  
semejantes, pero los colgajos  
fasciocutáneos presentaron menor  
morbilidad del sitio donante, menor  
tasa de pérdida completa del colgajo  
que un músculo podría favorecer  
más la consolidación ósea, pero  
estudios han demostrado resultados  
de  
unión  
equivalentes  
con  
y
menor tasa de infección  
postoperatoria que los musculares  
5). La diferencia en fracaso total del  
fasciocutáneos (5). De hecho, un  
metanálisis de 2021 indicó una ligera  
mayor tasa de consolidación a 6  
meses con colgajos musculares,  
pero la diferencia desaparecía al año  
de seguimiento (es decir, a 12 meses  
ambos tipos obtenían tasas de unión  
similares). En general, se concluye  
que ambos tipos son seguros y  
efectivos; la selección debe guiarse  
por las características de la lesión y  
la experiencia del equipo quirúrgico,  
más que por una superioridad  
intrínseca.  
(
colgajo  
favoreció  
a
los  
fasciocutáneos  
de  
forma  
estadísticamente significativa, al  
igual que la menor incidencia de  
complicaciones en la zona donante  
(
5). Muchos cirujanos hoy prefieren  
colgajos fasciocutáneos de  
perforantes (como el ALT) cuando es  
factible, debido la mejor  
a
satisfacción estética (aportan piel  
similar en color/textura a la zona  
receptora) y la menor morbilidad  
funcional (ya que evitan sacrificar un  
Sea muscular o fasciocutáneo, los  
colgajos libres conllevan potenciales  
complicaciones. La más catastrófica  
es la trombosis vascular aguda  
músculo  
importante)  
(5).  
No  
obstante,  
la elección  
debe  
individualizarse: por ejemplo, en  
heridas infectadas con cavidades  
profundas e irregulares, un músculo  
puede adaptarse mejor llenando el  
espacio tridimensional; en cambio,  
en defectos más superficiales pero  
amplios en extensión, un colgajo  
cutáneo grande es ideal. Importante  
destacar que ninguno mostró ventaja  
en la tasa de unión ósea de fracturas  
subyacentes  previamente se creía  
(
oclusión arterial o venosa en la  
anastomosis), que si no se revierte  
rápidamente mediante  
reintervención, conduce a necrosis  
del colgajo. Esto ocurre en ~510%  
de casos, usualmente dentro de las  
primeras 48 horas postoperatorias.  
Gracias al monitoreo intensivo (p. ej.,  
Doppler continuo, vigilante de  
perfusión)  
y
la  
revisión  
235  
Benavides-Luna et al. (2026)  
microquirúrgica  
inmediata  
al  
(cicatriz notable, necesidad de injerto  
de piel en el área donante).  
Finalmente, la infección en el colgajo  
es posible si el lecho receptor estaba  
muy contaminado  no obstante, el  
aporte de tejido bien vascularizado  
suele ayudar a controlar la infección  
con el soporte antibiótico sistémico,  
siendo raro que un colgajo libre  
viable se infecte irreversiblemente.  
detectarse un problema, a menudo  
se logra salvar el colgajo: en la serie  
mencionada, aunque ~13.8% de  
colgajos requirieron re-exploración  
por compromiso vascular, solo 7.8%  
terminaron en falla completa (4).  
Otra complicación son las pérdidas  
parciales: porciones del colgajo  
(generalmente en los bordes  
distales) que sufren necrosis por  
perfusión insuficiente. Esto puede  
Un punto crucial en el manejo es el  
momento de la reconstrucción.  
Existe evidencia sólida de que  
realizar la cobertura con colgajo libre  
de manera temprana, idealmente  
dentro de los primeros 7 días post-  
trauma (y óptimamente en las  
primeras 72 horas), se asocia con  
mayores tasas de éxito y menos  
infecciones comparado con demoras  
prolongadas (5). Un metanálisis  
mostró que colgajos libres realizados  
antes de las 72 h en fracturas  
requerir  
desbridamientos  
y coberturas  
secundarios  
complementarias (injertos de piel  
sobre el área necrótica). La necrosis  
parcial ocurrió en ~9% de los casos  
en  
la  
revisión  
citada  
(4).  
Adicionalmente, está la morbilidad  
del sitio donante: dependiendo del  
colgajo,  
el  
paciente  
puede  
experimentar alguna secuela en la  
zona de donde se tomó el tejido. Por  
ejemplo, tras un colgajo radial de  
antebrazo puede haber debilidad  
leve en la fuerza de agarre, o tras un  
colgajo de dorsal ancho, cierta  
reducción en la resistencia de la  
extensión de hombro. En la mayoría  
de los casos, los déficits funcionales  
son menores o compensables con  
abiertas  
de  
pierna  
reducen  
significativamente las tasas de  
fracaso e infección en comparación  
con aquellos realizados tardíamente  
(
5). Este hallazgo sustenta el  
paradigma actual de manejo  
ortoplástico”: la colaboración  
estrecha y planificación conjunta  
entre cirujanos ortopédicos  
plásticos para lograr, idealmente, la  
rehabilitación,  
pero  
deben  
y
anticiparse. También puede haber  
alteraciones sensitivas o estéticas  
236  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
2
Defectos óseos y de tejidos blandos: revisión crítica de colgajos libres, injertos óseos y tecnologías 3D en  
reconstrucción musculoesquelética.  
estabilización esquelética definitiva y  
la cobertura de partes blandas con  
colgajo en un solo procedimiento o  
en tiempos quirúrgicos inmediatos  
reconstrucción de extremidades y  
sus características principales son:  
Colgajo Anterolateral de Muslo  
(ALT): Tipo fasciocutáneo, basado  
(dentro de la primera semana). Al  
en perforantes de la arteria  
circunfleja femoral lateral. Ventajas:  
aporta un gran panel de piel (hasta  
minimizar el tiempo con el  
hueso/protésis expuesto, se reducen  
las infecciones y se mejora la  
evolución de la herida.  
~
20 × 30 cm) de espesor moderado,  
con un pedículo vascular largo y de  
buen calibre; puede incluir una  
porción del músculo vasto lateral si  
se requiere componente muscular.  
En resumen, los colgajos libres han  
pasado de ser técnicas novedosas a  
estandartes en la reconstrucción de  
partes blandas complejas. Con sus  
altas tasas de éxito y refinamientos  
técnicos (colgajos de perforantes,  
Usos:  
cobertura  
de  
defectos  
extensos en extremidades inferiores,  
incluyendo exposición de hueso o  
tendón; su gran tamaño permite  
incluso usar dos colgajos ALT  
simultáneamente para pérdidas muy  
amplias (por ejemplo, ambos para  
cubrir toda la pierna). Morbilidad  
donante: baja, dejando cicatriz en  
muslo fácilmente ocultable.  
supermicrocirugía),  
resolver defectos devastadores que  
de otra forma conllevarían  
amputaciones o graves secuelas  
funcionales. Su papel es  
particularmente crítico en trauma  
complejo, infecciones  
permiten  
osteomiéliticas (aportando tejido vivo  
para rellenar cavidades y aportar  
Colgajo de músculo Grácil libre:  
Colgajo muscular del muslo medial,  
irrigado por la arteria circunfleja  
femoral medial. Ventajas: músculo  
delgado y alargado, adecuado para  
rellenar túneles o defectos estrechos  
y profundos (p. ej., pseudoartrosis  
infectada de tibia con trayecto  
defensas)  
y
reconstrucción  
oncológica de extremidades.  
Ejemplos de colgajos libres  
comunes y sus aplicaciones  
Algunos libres  
colgajos  
frecuentemente utilizados en la  
sinusal cubrir  
largo).  
Usos:  
exposición de hueso en pierna distal,  
237  
Benavides-Luna et al. (2026)  
rellenar cavidades tras debridar  
infección. Puede transferirse con su  
nervio (colgajo gracilis funcional)  
para reanimación muscular en otros  
contextos, aunque en extremidades  
no suele usarse con función  
contráctil sino solo de relleno.  
Morbilidad donante: mínima (el  
cicatriz en espalda es visible pero  
aceptable.  
Colgajo  
Peroné  
Osteoseptocutáneo  
(colgajo fíbula  
de  
libre  
osteocutáneo): Variante del colgajo  
de peroné libre que incluye una  
franja de piel de la zona lateral de la  
pierna  
(irrigada  
por  
ramas  
músculo  
grácil  
tiene  
función  
perforantes asociadas). Ventajas:  
aporta simultáneamente hueso largo  
(peroné) para reconstrucción ósea y  
un parche de piel de ~68 cm de  
ancho para cobertura cutánea. Usos:  
compensada por otros aductores).  
Colgajo de músculo Dorsal Ancho  
libre: Gran colgajo muscular de la  
espalda (músculo latissimus dorsi),  
irrigado por la arteria toracodorsal.  
Ventajas: volumen muscular amplio  
“caballo  
de  
batalla”  
en  
reconstrucción mandibular (una  
fíbula puede tallarse en segmentos  
para recrear la mandíbula, y la piel  
asociada sirve para revestir mucosa  
oral o piel facial externa según el  
caso); también en extremidades  
(hasta ~40 × 20 cm) que puede  
cubrir superficies extensas o rellenar  
defectos masivos; se puede incluir  
piel (colgajo miocutáneo dorsal  
ancho) para aportar cobertura  
cutánea adicional. Usos: defectos  
complejos de la cintura escapular,  
axila o extremidad superior, y  
también en extremidad inferior  
cuando se requiere mucho tejido (por  
ejemplo, cubrir exposición de  
prótesis de rodilla infectada tras  
retirar material). Morbilidad donante:  
el dorsal ancho es un músculo  
grande, por lo que su pérdida puede  
debilitar la aducción/extensión del  
hombro, pero muchos pacientes  
compensan con otros músculos; la  
cuando se necesita hueso  
+
cobertura limitada (ej., resección de  
tumor en tibia proximal con pérdida  
de piel). Morbilidad donante: la  
resección del peroné suele ser bien  
tolerada en cuanto a estabilidad de la  
pierna (si se conserva la tibia  
intacta); puede haber debilidad leve  
en tobillo (reducción de ~10% en  
fuerza de eversión) y una cicatriz  
lineal en la pierna.  
Colgajo  
Osteomiocutáneo  
(ángulo lateral  
de  
de  
Escápula  
238  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
2
Defectos óseos y de tejidos blandos: revisión crítica de colgajos libres, injertos óseos y tecnologías 3D en  
reconstrucción musculoesquelética.  
escápula): Colgajo compuesto que  
incluye hueso de la escápula  
defectos en mano y muñeca,  
defectos calcáneos, o en cabeza y  
cuello (común en lengua/faringe).  
Desventaja: sacrifica la arteria radial  
(
porción lateral, que aporta una  
lámina ósea relativamente plana),  
músculo (porción del dorsal  
(requiere  
confirmar  
circulación  
ancho/serrato) y piel de dorso lateral.  
Ventajas: ofrece hueso de forma  
aplanada ideal para reconstruir  
defectos mandibulares o maláricos,  
junto con piel; pedículo basado en la  
arteria circunfleja escapular. Usos:  
reconstrucción de mandíbula o  
maxilar en casos oncológicos donde  
se quiere hueso más ancho que el  
peroné, o en extremidad superior  
para aportar segmento óseo corto  
con cobertura. Morbilidad donante:  
deja déficit mínimo en el hombro  
colateral por arteria ulnar antes de la  
cirugía); deja cicatriz notoria y  
requiere injerto de piel en el  
antebrazo.  
Morbilidad  
donante:  
posible debilidad de agarre temporal,  
alteración sensitiva en zona dadora,  
y necesidad de cuidados de injerto  
en antebrazo.  
Cada colgajo tiene indicaciones  
particulares según el tamaño, la  
localización del defecto y los tejidos  
requeridos (solo piel vs músculo, vs  
hueso).  
La  
disponibilidad de  
opciones permite  
(porción de escápula resecada se  
múltiples  
tolera bien) y cicatriz en región  
interescapular.  
personalizar la reconstrucción a la  
medida de la lesión, siguiendo el  
Colgajo Radial de Antebrazo (RFF):  
Colgajo fasciocutáneo del antebrazo  
irrigado por la arteria radial (se  
incluye piel y fascia antebraquial).  
Ventajas: piel delgada, flexible y bien  
vascularizada, de ~15 × 8 cm;  
principio  
reconstructivo  
de  
“reemplazar lo semejante con lo  
semejante” (like with like). Es decir,  
aportar tejido de características  
similares a las perdidas: por ejemplo,  
usar un colgajo cutáneo fino para  
cubrir el dorso del pie (piel delgada,  
sin músculo) en lugar de un músculo  
voluminoso que dificultaría el  
calzado, o usar un colgajo muscular  
para una fractura tibial expuesta con  
excelente  
para  
reconstruir  
superficies pequeñas-medianas con  
alta sensibilidad a la textura (ej.,  
dorso de mano, pie, o incluso  
cara/órbitas). Usos: cobertura de  
239  
Benavides-Luna et al. (2026)  
cavidad infectada (se necesita  
relleno vascularizado) en lugar de  
solo piel.  
siempre que el paciente lo tolere.  
También se han descrito los colgajos  
libres cruzados de pierna (cross-leg  
free flaps), en los que un colgajo libre  
se anastomosa a los vasos de la  
En la última década, se han  
reportado  
además  
técnicas  
extremidad  
contralateral  
avanzadas como colgajos libres  
combinados (transferir dos colgajos  
distintos simultáneamente para  
defectos enormes, o colgajos con  
temporalmente para salvar una  
pierna sin vasos receptores viables –  
estos casos, si bien complejos (las  
piernas se mantienen unidas hasta  
que vasculariza el colgajo), han  
mostrado sorprendentemente altas  
tasas de éxito, con fracaso reportado  
de solo ~1.4% (4). Un ejemplo es el  
colgajo ALT libre cruzado para una  
tibia sin vasos proximales: se  
conecta la arteria del colgajo a la  
arteria tibial posterior de la pierna  
dos  
pedículos  
separados  
provenientes de la misma región) y  
estrategias de rescate en caso de  
falla. Por ejemplo, si un primer  
colgajo libre fracasa por trombosis y  
necrosis, se puede realizar un  
segundo colgajo libre de rescate en  
el mismo defecto con buenas  
probabilidades de éxito: se estima  
que el segundo intento tiene ~80–  
contralateral,  
salvando  
la  
extremidad; según una revisión  
sistemática de 2024, estos colgajos  
tuvieron 98.6% de supervivencia  
8
5% de éxito, ligeramente menor  
que el primero pero aún favorable  
4). De hecho, en una revisión se  
(
(
solo con  
1.4%  
pérdida)  
observó que la tasa de éxito del  
primer colgajo fue ~90%, mientras  
que un segundo colgajo tuvo ~83%  
de éxito; solo ~12% de los casos con  
un colgajo fallido terminaron en  
amputación, aunque si fallaba  
también el segundo, la probabilidad  
de amputación subía al 50% (4).  
Esto refuerza que vale la pena  
intentar un rescate microquirúrgico  
antes de rendirse a la amputación,  
complicaciones manejables (4).  
En conclusión, los colgajos libres son  
una herramienta indispensable en la  
reconstrucción de partes blandas  
musculoesqueléticas. Su aplicación  
correcta en el momento oportuno y  
seleccionando el tipo adecuado para  
las necesidades del defecto ofrece  
al paciente la mejor oportunidad de  
recuperar la forma y función tras  
240  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
2
Defectos óseos y de tejidos blandos: revisión crítica de colgajos libres, injertos óseos y tecnologías 3D en  
reconstrucción musculoesquelética.  
lesiones devastadoras. La evidencia  
apoya fuertemente su uso temprano  
en trauma complejo para disminuir  
complicaciones e infecciones (4), así  
como su rol combinado con técnicas  
óseas (por ejemplo, cubrir un injerto  
Masquelet con un colgajo muscular)  
para alcanzar el éxito global del  
tratamiento. La evolución continua  
en la técnica microquirúrgica, junto  
con la posibilidad de diseñar colgajos  
principales aplicaciones actuales y el  
estado de la evidencia:  
Planificación virtual  
y
guías  
quirúrgicas impresas en 3D  
La planificación quirúrgica virtual  
asistida por computadora consiste  
en usar imágenes del paciente (TAC,  
RM) para recrear modelos 3D  
precisos de la anatomía y ensayar  
digitalmente la reconstrucción antes  
de la cirugía real. Por ejemplo, en  
una reconstrucción mandibular con  
peroné libre, se puede obtener un  
modelo 3D del cráneo y simular en la  
computadora los cortes óseos de la  
a
medida  
(flujogramas  
de  
perforantes, colgajos compuestos),  
augura que los colgajos libres  
mantendrán y ampliarán su papel  
protagónico en la reconstrucción de  
extremidades.  
mandíbula,  
así  
como  
la  
segmentación y encaje de la fíbula  
en el defecto mandibular. Una vez  
optimizado el plan virtual, se fabrican  
guías de corte personalizadas  
mediante impresión 3D, que el  
cirujano coloca sobre el hueso  
durante la operación, asegurando  
que las osteotomías se realicen con  
la forma y ángulos exactamente  
planificados (3). También se pueden  
imprimir modelos anatómicos en  
tamaño real para servir de referencia  
o para precontornear placas de  
fijación antes de ingresarlos al  
quirófano.  
Tecnologías 3D aplicadas a la  
reconstrucción musculoesquelética  
El advenimiento de la impresión 3D y  
las herramientas digitales de  
planificación ha abierto nuevas  
posibilidades cirugía  
en  
reconstructiva musculoesquelética,  
permitiendo  
un  
grado  
de  
personalización  
previamente  
tecnologías  
imposible.  
Estas  
abarcan desde la planificación  
quirúrgica virtual hasta la fabricación  
de implantes a medida e incluso la  
bioimpresión  
continuación,  
de  
se  
tejidos.  
revisan  
A
sus  
241  
Benavides-Luna et al. (2026)  
Diversos estudios han demostrado  
los beneficios de esta técnica. Ren et  
al. (2018) compararon 15 pacientes  
con reconstrucción mandibular con  
peroné libre de modo convencional  
vs 15 pacientes con planificación  
virtual e impresión de guías 3D (3).  
Los resultados fueron elocuentes: el  
grupo asistido por 3D tuvo tiempos  
quirúrgicos notablemente menores –  
la reconstrucción mandibular duró en  
promedio ~1 hora menos respecto al  
grupo convencional (3). El tiempo  
operatorio total también se redujo  
vez más utilizada en este tipo de  
procedimientos (3).  
Fuera del ámbito maxilofacial,  
principios similares se han aplicado  
en ortopedia de extremidades: por  
ejemplo, en osteotomías correctivas  
complejas o en la unión de  
segmentos óseos en trasplantes, las  
guías 3D aseguran que los cortes  
encajen  
perfectamente,  
disminuyendo el error humano en la  
alineación. Esto redunda en mejoras  
en la alineación y posiblemente en la  
consolidación  
ósea,  
al  
tener  
(~6.5 h convencional vs ~5.5 h con  
superficies de contacto óptimas.  
Además, la preadaptación de placas  
de osteosíntesis sobre modelos  
impresos reduce el tiempo de  
isquemia de los colgajos óseos: en la  
reconstrucción de tibia con peroné  
libre, se puede precontornear la  
placa sobre un modelo 3D de la tibia  
con su defecto, de modo que en  
quirófano la fijación sea más rápida y  
precisa. En general, la planeación  
virtual con impresión de guías 3D  
mejora la eficiencia quirúrgica y la  
precisión de la reconstrucción,  
factores que a largo plazo pueden  
traducirse en mejores resultados  
funcionales y estéticos. También es  
valiosa como herramienta de  
comunicación: los modelos 3D  
asistencia digital). Además, la  
precisión de la reconstrucción fue  
superior: midiendo en imágenes  
postoperatorias, las diferencias entre  
la forma planificada y el resultado  
real  
fueron  
significativamente  
menores en el grupo con planeación  
virtual (diferencias en distancias y  
ángulos mandibulares de apenas ~3  
mm/3° vs ~5 mm/6° en el grupo  
convencional) (3). En otras palabras,  
la mandíbula reconstruida con  
asistencia 3D se asemejó más a la  
forma original, lo cual es crucial para  
la función masticatoria y la estética  
facial. Los autores concluyen que  
esta tecnología aumenta la exactitud  
y reduce el tiempo quirúrgico, por lo  
que vaticinan que se volverá cada  
242  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
2
Defectos óseos y de tejidos blandos: revisión crítica de colgajos libres, injertos óseos y tecnologías 3D en  
reconstrucción musculoesquelética.  
ayudan a explicar al paciente el plan  
principalmente trauma e infección)  
quirúrgico  
y
sirven  
para  
(17).  
Los  
hallazgos  
los  
fueron  
entrenamiento del equipo.  
prometedores:  
defectos  
oscilaban entre 3 y 8.5 cm de  
longitud, incluyendo casos de  
pseudoartrosis infectadas. En todos  
los casos se logró osteointegración  
completa del implante (tasa de unión  
ósea 100%) y el tiempo medio hasta  
la consolidación fue de 5.3 meses  
Implantes  
metálicos  
personalizados impresos en 3D  
La fabricación aditiva (impresión 3D)  
de implantes permanentes en  
materiales  
especialmente metales como titanio,  
es otra área de avance.  
biocompatibles,  
(17).  
La  
tasa  
global  
de  
complicaciones fue 16%, incluyendo  
algunas infecciones tratables o  
necesidad de ajuste quirúrgico, y no  
se reportó ninguna falla catastrófica  
del implante en seguimientos ≥12  
meses (17). Aunque el número de  
pacientes es pequeño, demuestran  
que la tecnología puede ser efectiva  
y segura a corto plazo. Un caso  
ilustrativo independiente (Liang et  
al., 2018) reportó la reconstrucción  
exitosa de un defecto segmentario  
de ~9 cm en fémur usando un  
implante 3D de titanio poroso (similar  
a una “jaula” o cage) colocado junto  
con la técnica Masquelet: a los 3  
meses post-implante ya había unión  
ósea radiográfica en ese segmento  
Tradicionalmente, los implantes  
ortopédicos vienen en tamaños  
estándar, que no siempre se ajustan  
perfectamente  
a
defectos con  
geometrías irregulares. Con la  
impresión 3D metálica, es posible  
crear una prótesis o injerto sintético  
exactamente con la forma del  
defecto del paciente. Esto es  
sumamente  
útil  
en  
regiones  
complejas como la pelvis, escápula o  
defectos óseos con formas no  
convencionales, donde lograr un  
encaje estable es difícil con placas o  
injertos convencionales.  
Un análisis sistemático reciente  
(Schick et al., 2025) recopiló 19  
reportes de pacientes tratados con  
implantes de titanio personalizados  
impresos en 3D para defectos de  
(
18). Este enfoque híbrido (implante  
3
D para soporte + membrana  
inducida e injerto para osteogénesis)  
es una línea innovadora que  
tibia  
distal  
(no  
oncológicos,  
243  
Benavides-Luna et al. (2026)  
combina estabilidad inmediata con  
estimulación biológica.  
Sin embargo, hay desafíos  
y
limitaciones. Primero, el costo y la  
logística: diseñar e imprimir un  
implante específico toma tiempo  
Las ventajas de un implante 3D  
personalizado  
incluyen:  
forma  
(días a semanas) y requiere acceso  
anatómica precisa que maximiza el  
contacto hueso-implante, porosidad  
controlada que facilita la integración  
ósea (los implantes 3D suelen  
diseñarse con una estructura porosa  
interna que permite el crecimiento de  
hueso dentro de ellos, a modo de  
andamiaje integrado), y la posibilidad  
de incorporar elementos específicos  
como canales para tornillos en  
ubicaciones optimizadas o fijaciones  
adicionales. Incluso se pueden  
imprimir en el implante guías  
a tecnología de impresión metal (ej.  
impresoras de sinterizado láser de  
titanio), lo cual no está disponible en  
todos los centros. En un trauma  
agudo no se puede esperar tanto,  
por lo que su uso se ha dado más en  
cirugías  
planificadas  
diferidas  
(pseudoartrosis, defectos crónicos,  
tumores). Segundo, aunque los  
metales como titanio son fuertes,  
replicar la biomecánica natural del  
hueso es complejo; si el implante es  
demasiado rígido, puede producirse  
integradas  
o
encajes  
para  
“stress  
shielding”  
(el  
hueso  
componentes modulares, facilitando  
la cirugía. Otra aplicación ha sido en  
columna y pelvis: se han fabricado  
cuerpos vertebrales o hemipelvis a  
medida tras resecciones tumorales,  
permitiendo encaje perfecto entre las  
superficies remanentes y fijación con  
tornillos en posiciones exactas. Los  
circundante pierde estímulo y se  
debilita). No obstante, la impresión  
3D permite ajustar la porosidad para  
acercar la rigidez global a la del  
hueso (implantes más porosos =  
más flexibles, dentro de ciertos  
límites). Tercero, cualquier implante  
metálico permanente conlleva el  
riesgo de infección tardía; en casos  
infectados se debe tener cautela de  
erradicar bien la infección antes de  
colocar un implante 3D definitivo.  
Schick et al. advierten que aunque  
los resultados iniciales son buenos,  
aún son insuficientes para emitir  
resultados  
iniciales  
en estas  
oncológicas  
reconstrucciones  
personalizadas muestran buena  
función y menor tiempo quirúrgico, al  
no tener que moldear o ajustar  
intraoperatoriamente un implante  
genérico.  
244  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
2
Defectos óseos y de tejidos blandos: revisión crítica de colgajos libres, injertos óseos y tecnologías 3D en  
reconstrucción musculoesquelética.  
guías definitivas; se requieren  
estudios comparativos entre  
de fabricar tejidos vivos de  
reemplazo en laboratorio. En  
entornos de investigación se han  
implantes 3D y técnicas tradicionales  
para definir las indicaciones ideales  
impreso  
porosos  
andamios  
de  
(scaffolds)  
materiales  
(17).  
biodegradables (ácido poliláctico,  
policaprolactona, hidrogeles de  
En síntesis, los implantes 3D  
personalizados representan una  
frontera muy prometedora donde la  
ingeniería colabora con la cirugía  
para resolver defectos difíciles. Es  
previsible que su uso se expanda a  
medida que más cirujanos se  
familiaricen con la tecnología y bajen  
los costos. Quizá no reemplacen al  
injerto autólogo en todos los casos,  
pero sí ofrecen una solución cuando  
éste falla o no es factible (por  
ejemplo, en un paciente ya operado  
múltiples veces sin sitios donantes  
colágeno,  
etc.)  
con  
formas  
complejas adaptadas al defecto, que  
luego se “siembran” con células (p.  
ej., células madre mesenquimales,  
osteoblastos) para generar un injerto  
bioactivo. Algunas compañías y  
centros han desarrollado injertos  
óseos 3D con arquitectura trabecular  
biomimética  
impregnados  
de  
proteínas osteoinductoras (BMP-7,  
por ejemplo). Hasta el momento, las  
aplicaciones clínicas de esto han  
sido muy limitadas: por ejemplo, se  
reportó un caso de sustitución de un  
segmento mandibular con un injerto  
disponibles).  
Combinados  
con  
factores biológicos (células madre,  
factores de crecimiento colocados en  
la porosidad), podrían convertirse en  
cerámico  
3D  
personalizado  
impregnado con BMP-7, mostrando  
integración parcial en meses. La  
mayoría de la evidencia en  
bioimpresión 3D está en fase  
preclínica (animales): se han logrado  
imprimir fragmentos de hueso que  
consolidan en modelos ovinos, o  
cartílago articular funcional en  
conejos, etc.  
injertos óseos sintéticos vivos” en el  
futuro (7).  
Bioingeniería  
de  
tejidos  
e
impresión 3D de biomateriales  
Más allá de imprimir guías o  
implantes metálicos, la tecnología  
3
D
está incursionando en la  
ingeniería de tejidos, con el objetivo  
245  
Benavides-Luna et al. (2026)  
Una revisión (Vidal et al., 2020)  
destaca que la impresión 3D de  
biocerámicas permite un control  
directo de la microarquitectura  
músculo del paciente para que  
desarrolle vasos (usando el propio  
cuerpo como “biorreactor”), y luego  
trasplantarlo al defecto mayor  
conectado a su pedículo vascular.  
Esto simularía un colgajo óseo  
(porosidad, canales internos) y de la  
macroforma del injerto, ventaja  
enorme para personalizar injertos  
que se ajusten perfectamente al  
defecto del paciente (19). Sin  
embargo, también señalan los  
obstáculos actuales: las cerámicas  
impresas son frágiles y no aptas para  
soportar carga significativa (no se  
pueden usar solas en un fémur, por  
ejemplo) (19); imprimir un scaffold  
grande puede ser lento y costoso; y  
lograr la vascularización interna de  
un injerto grande sigue siendo el  
talón de Aquiles (19). Para esto  
último, la bioimpresión busca  
imprimir no solo el material  
estructural sino también células y  
factores de crecimiento integrados, e  
incluso patrones de vasculatura. Se  
han hecho avances imprimiendo  
hidrogeles con células endoteliales y  
factores angiogénicos que, tras  
implantarse en un animal, generaron  
redes capilares más rápidamente.  
Otra estrategia es la de constructos  
pre-vascularizados: por ejemplo,  
imprimir un pequeño injerto óseo  
poroso con canales, implantarlo  
primero debajo de la piel o en el  
cultivado  
artificialmente,  
combinando  
técnicas  
bioingeniería  
con  
microquirúrgicas  
tradicionales (7).  
En cuanto a tejidos blandos, la  
impresión 3D también tiene  
aplicaciones en desarrollo. Se han  
impreso matrices de colágeno para  
generar dermis artificial, o injertos  
cutáneos con combinación de  
queratinocitos/fibroblastos  
en  
patrones multicapa, aunque la  
complejidad de la piel (con sus  
anexos) está lejos de reproducirse  
por completo. Incluso existen  
prototipos  
de  
bioimpresoras  
portátiles de piel que depositan  
directamente células en una herida  
como si fuera una “impresora sobre  
la herida”, investigadas en el ámbito  
de quemaduras extensas. Para  
músculo, se han impreso constructos  
con  
hidrogeles, pero lograr un músculo  
funcional con inervación  
células  
musculares  
en  
y
vascularización adecuada está aún  
muy distante.  
246  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
2
Defectos óseos y de tejidos blandos: revisión crítica de colgajos libres, injertos óseos y tecnologías 3D en  
reconstrucción musculoesquelética.  
Si bien es un campo emergente, es  
válido mencionar que en el horizonte  
de 1020 años podríamos ver  
de hueso autólogo, o mezclar  
implantes  
sintéticos  
biológicos  
con  
componentes  
para  
injertos  
óseos  
bioimpresos  
mejorar su integración.  
personalizados listos para implantar,  
o parches de piel y cartílago  
impresos para trasplante directo.  
Esto podría reducir la necesidad de  
sacrificar tejido sano para colgajos,  
Como ejemplo  
reciente,  
investigadores de la Universidad de  
Waterloo (Canadá) en 2025  
desarrollaron un nuevo material  
nanocompuesto imprimible en 3D  
disminuyendo  
morbilidad.  
No  
con  
similares al hueso humano. Este  
material combina una resina  
polimérica con nanopartículas de  
propiedades  
mecánicas  
obstante, al 2025, su uso clínico  
rutinario es más visión que realidad.  
Por ahora, la impresión 3D ya ha  
revolucionado la etapa preoperatoria  
hidroxiapatita,  
logrando  
resistencia  
(planificación) y la posibilidad de  
simultáneamente  
y
implantes a medida, y va camino a  
impactar la fase regenerativa  
bioactividad. La visión es imprimir  
con este material injertos óseos “a la  
medida” que encajen perfectamente  
en el defecto, eliminando (en ciertos  
casos) la necesidad de placas  
metálicas y tornillos, y reduciendo  
rechazo al integrarse gradualmente  
con el hueso huésped. Aunque aún  
en fase de pruebas de laboratorio,  
ilustra el rápido progreso en este  
ámbito.  
(
andamios celulares). Es importante  
recalcar que incluso con los avances  
D, el colgajo vascularizado  
3
autólogo sigue siendo el estándar  
actual para defectos grandes (7). Los  
propios expertos en bioingeniería  
reconocen que, hoy por hoy, la  
reconstrucción con hueso vivo del  
paciente (ej. peroné libre) aporta  
células, factores y un lecho vascular  
que ninguna impresión puede igualar  
todavía (7). Sin embargo, las  
tecnologías 3D podrían suplir  
algunas desventajas: por ejemplo,  
crear injertos personalizados sin  
necesidad de obtener gran volumen  
En conclusión, la aplicación de  
tecnologías 3D en reconstrucción  
musculoesquelética puede dividirse  
en tres niveles: (1) Planificación y  
guías quirúrgicas, ya una realidad  
que optimiza resultados al mejorar la  
247  
Benavides-Luna et al. (2026)  
exactitud  
operatorios (15, 16); (2) Implantes  
customizados (metálicos  
y
reducir  
tiempos  
no vascularizado tradicional o en  
forma de colgajo libre vascularizado)  
como la opción de primera línea para  
o
cerámicos), entrando en la práctica  
para casos seleccionados con  
resultados iniciales alentadores (ej.,  
cages 3D en defectos tibiales con  
unión ósea completa en ~5 meses)  
defectos  
óseos  
críticos  
sus  
postraumáticos, debido  
a
incomparables  
biológicas  
propiedades  
y
altas tasas de  
consolidación (1). Ningún sustituto  
sintético o aloinjerto ha igualado  
todavía la capacidad osteogénica del  
hueso vivo del propio paciente. Los  
aloinjertos, si bien útiles para aportar  
estructura en defectos masivos (p.  
ej., tras resecciones oncológicas),  
(7); y (3) Bioimpresión de tejidos,  
todavía en etapa experimental pero  
con potencial de revolucionar a  
futuro la necesidad de injertos  
autólogos, permitiendo soluciones  
verdaderamente a medida y con  
menor morbilidad. El objetivo final es  
presentan  
mayor  
riesgo  
de  
lograr  
reconstrucciones  
más  
complicaciones  
principalmente  
precisas, personalizadas y menos  
invasivas, manteniendo o mejorando  
las tasas de éxito actuales.  
falta de unión e infección y  
típicamente terminan requiriendo  
complementarse  
componente autólogo o adyuvante  
injerto adicional, factores de  
crecimiento) para consolidar (1). Las  
técnicas como Masquelet y  
con  
algún  
(
4. Conclusiones  
La  
reconstrucción  
musculoesquelética de grandes  
defectos óseos y de tejidos blandos  
distracción osteogénica han surgido  
como soluciones ingeniosas en  
casos donde obtener suficiente  
autoinjerto es problemático (por  
ejemplo, en presencia de infección  
extensa). Estas han logrado salvar  
extremidades que anteriormente  
habrían terminado en amputación,  
aunque a costa de un proceso largo  
y meticuloso. La tasa de éxito de  
Masquelet en defectos de varios  
requiere  
la  
convergencia  
de  
múltiples disciplinas y técnicas,  
aplicadas según la situación clínica  
particular. De esta revisión se  
desprenden varios puntos clave:  
Injertos autólogos vs alternativas:  
El consenso actual mantiene al  
injerto autólogo (ya sea como injerto  
248  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
2
Defectos óseos y de tejidos blandos: revisión crítica de colgajos libres, injertos óseos y tecnologías 3D en  
reconstrucción musculoesquelética.  
centímetros con infección es alta  
~8090% unión), pero demanda  
el estándar de oro para la cobertura  
(
de defectos complejos de tejidos  
blandos en extremidades. Presentan  
consistentemente altas tasas de  
éxito (>90% supervivencia) y han  
mejorado los resultados funcionales  
al permitir conservar miembros que  
antes se amputaban (4). Un hallazgo  
relevante es que los colgajos  
fasciocutáneos perforantes han  
ganado terreno sobre los musculares  
en muchas situaciones, gracias a  
ventajas en menor morbilidad y  
resultados equivalentes en curación  
(5). No obstante, ambos tipos son  
seguros y efectivos; la selección  
depende de las necesidades  
específicas del defecto (profundidad,  
infección, requerimiento de volumen  
abundante injerto autólogo y a  
menudo apoyo de colgajos para  
cubrir el sitio (1). La distracción, por  
su parte, genera hueso de excelente  
calidad pero el tiempo de tratamiento  
y la morbilidad del fijador limitan su  
uso  
a
defectos moderados  
dispuestos  
y
pacientes  
a
un  
seguimiento prolongado (1). En  
casos oncológicos, donde la  
curación biológica puede verse  
comprometida por radioterapia o  
donde se busca una rehabilitación  
rápida, las endoprótesis siguen  
jugando un rol importante para  
restaurar función de inmediato (1).  
En general, la reconstrucción ósea  
debe individualizarse combinando  
métodos: por ejemplo, usar un  
colgajo libre osteocutáneo para  
vs. aspecto  
piel  
fina).  
Un  
fundamental es la colaboración  
ortopedia-plástica  
y
el timing  
estudios  
aportar hueso vascularizado  
+
adecuado: múltiples  
cobertura simultánea en una pierna  
con fractura expuesta e infección; o  
un injerto híbrido aloinjerto+peroné  
en un joven con resección femoral,  
para darle soporte inmediato y  
vitalidad a largo plazo.  
demuestran que la cobertura  
temprana (dentro de la primera  
semana post-trauma, ideal <72 h)  
con reduce  
colgajo  
libre  
significativamente infecciones  
y
fracasos (5). Por ello, la planificación  
conjunta desde el inicio y la  
intervención oportuna (en un solo  
tiempo o en tiempos cercanos) es  
hoy considerada buena práctica en  
Colgajos libres en partes blandas:  
La evidencia de la última década  
reafirma que los colgajos libres son  
249  
Benavides-Luna et al. (2026)  
trauma abierto grave. En cuanto a  
complicaciones, aunque existen  
titanio poroso en tibias con  
pseudoartrosis) son muy  
(
trombosis ~510%, necrosis parcial  
10%), la mayoría pueden  
manejarse con reintervenciones  
revisión microvascular, injertos de  
alentadores: se ha logrado 100% de  
osteointegración y consolidaciones  
en ~5 meses, con baja tasa de  
complicaciones (7). Aún se debe  
~
(
piel) y no empañan el resultado final.  
Incluso ante la pérdida completa de  
un colgajo, es posible un segundo  
intento exitoso en ~80% de casos  
evaluar su costo-efectividad  
y
resultados a largo plazo (¿mantienen  
su integridad a 10-15 años? ¿cómo  
responden ante cargas sostenidas  
durante años?), pero es plausible  
que su uso se extienda conforme la  
tecnología se haga más accesible.  
Por otro lado, la bioimpresión de  
tejidos permanece mayormente en  
investigación; sin embargo, su  
potencial a largo plazo podría  
revolucionar el campo al crear  
(4), evitando la amputación en  
muchos pacientes. En suma, los  
colgajos libres ofrecen soluciones  
versátiles y confiables para aportar  
tejido donde se necesita,  
y
continuarán siendo un pilar de la  
reconstrucción musculoesquelética  
compleja.  
“colgajos” o “injertos” cultivados en  
Tecnología 3D  
y
futuro: La  
laboratorio sin las penalidades de  
morbilidad donante. Por ejemplo, se  
vislumbra la posibilidad de imprimir  
un fragmento de hueso vivo con su  
sistema vascular preformado, listo  
para implantar conceptualmente un  
colgajo óseo autólogo fabricado ex  
vivo. Aunque suene futurista, los  
incorporación de la impresión 3D ya  
es una realidad en la fase de  
planificación quirúrgica, aportando  
precisión y personalización que  
optimizan las técnicas existentes  
(
15, 16). Asimismo, los implantes a  
medida han comenzado a llenar  
nichos donde las técnicas  
avances  
en  
angiogénesis  
y
convencionales son subóptimas –  
biomateriales sugieren que es una  
meta científicamente plausible en las  
próximas décadas. Por ahora, no  
obstante, lo impreso complementa  
pero no sustituye a lo vivo: las  
tecnologías 3D son herramientas  
por ejemplo, en defectos con  
geometrías  
complejas  
o
tras  
múltiples cirugías fallidas. Los  
primeros resultados clínicos de  
implantes 3D (como los cages de  
250  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
2
Defectos óseos y de tejidos blandos: revisión crítica de colgajos libres, injertos óseos y tecnologías 3D en  
reconstrucción musculoesquelética.  
que ayudan a sacar mayor provecho  
de los injertos y colgajos (ej., guías  
que hacen encajar perfecto un  
peroné libre, implantes 3D que junto  
con un colgajo aportan estabilidad  
extra).  
emergiendo como aliadas valiosas  
para personalizar y potencialmente  
mejorar las reconstrucciones,  
aunque todavía no reemplazan a las  
técnicas consolidadas.  
La elección óptima para cada  
En conclusión, el manejo de defectos  
óseos y de tejidos blandos extensos  
debe apoyarse en un arsenal  
terapéutico amplio. Los injertos  
paciente  
suele  
implicar  
la  
combinación  
estratégica  
de  
métodos: por ejemplo, un defecto  
tibial expuesto de 8 cm con infección  
autólogos  
(incluyendo  
colgajos  
podría  
manejarse  
Masquelet  
con  
+
óseos vascularizados) siguen siendo  
la piedra angular, proporcionando las  
mejores tasas de osteointegración y  
cicatrización en la mayoría de  
escenarios (1). Los colgajos libres de  
tejidos blandos son indispensables  
para lograr cobertura y un entorno  
biológico propicio para la curación,  
especialmente en trauma severo e  
infecciones (donde aportan tejido  
bien perfundido que reduce la carga  
desbridamiento  
+
colgajo libre muscular para cobertura  
+ eventual implante 3D para refuerzo  
estructural, integrando cuatro niveles  
terapéuticos.  
Este  
abordaje  
multimodal ejemplifica la dirección  
hacia la que evoluciona el campo:  
reconstrucciones  
personalizadas,  
basadas en evidencia y soportadas  
por tecnología avanzada, con el  
objetivo primordial de restaurar la  
función y la forma con la menor  
morbilidad posible para el paciente.  
bacteriana). técnicas  
Las  
adyuvantes como Masquelet  
e
Ilizarov amplían las posibilidades de  
salvar extremidades en situaciones  
Por  
último,  
muchos  
estudios  
revisados enfatizan la necesidad de  
futuras investigaciones. Aún faltan  
ensayos comparativos directos (por  
ejemplo, colgajo libre vs. Masquelet  
en ciertos defectos), debido a  
dificultades éticas y logísticas. Gran  
parte de las recomendaciones  
complejas,  
frecuentemente con las anteriores  
por ejemplo, un defecto tratado con  
combinándose  
(
Masquelet usualmente requerirá un  
colgajo para cobertura). Finalmente,  
las  
innovaciones  
3D  
están  
251  
Benavides-Luna et al. (2026)  
actuales se apoyan en series de  
casos y en la experiencia acumulada  
de expertos; si bien esto es válido,  
siempre puede optimizarse con  
mayor rigor científico. También se  
deben vigilar los resultados a largo  
plazo de las nuevas tecnologías  
3.  
Ren W, et al. Virtual planning  
and 3D printing modeling for  
mandibular  
with fibula free flap. Med Oral  
Patol Oral Cir Bucal.  
018;23(3):e359-66  
reconstruction  
2
4.  
5.  
6.  
Serra PL, et al. Rate of free  
flap failure and return to the  
operating room in lower limb  
reconstruction: a systematic  
(implantes 3D, bioimpresión) antes  
de su adopción masiva, pues  
cualquier innovación debe demostrar  
beneficios sostenidos que superen  
sus costes o riesgos. Con la  
información disponible a 2025, los  
clínicos pueden estar confiados en  
que las herramientas actuales –  
injertos, colgajos y un toque de  
impresión 3D permiten abordar con  
éxito la mayoría de defectos óseos y  
de tejidos blandos, cumpliendo el  
review.  
J
Clin  
Med.  
2024;13(15):4295  
Mégevand V, et al. Muscle vs  
fasciocutaneous  
microvascular free flaps for  
lower limb reconstruction: a  
meta-analysis. J Clin Med.  
2022;11(6):1557  
Fung B, et al. The induced  
membrane technique for  
management of long bone  
defects.  
Bone  
Joint  
J.  
2020;102-B(12):1723-34  
objetivo  
primordial  
de  
salvar  
extremidades y recuperar la función  
con la menor secuela posible.  
7.  
Lemos-Azi  
Masquelet  
ML,  
technique  
et  
al.  
for  
massive bone loss: clinical  
outcomes. Injury.  
016;47(Suppl 6):S62-S67  
2
Bibliografía  
8.  
Schep NW, et al. Outcome of  
distraction osteogenesis for  
1.  
Migliorini F, et al. Strategies  
for large bone defect  
reconstruction after trauma,  
infections or tumour excision:  
a comprehensive review. Eur  
J Med Res. 2021;26(118):1-  
non-union  
diaphyseal bone defects.  
Strategies Trauma Limb  
after  
septic  
Reconstr. 2009;4(3):123-7  
1
5
9.  
Demiralp B, et al. Treatment of  
large bone defects with  
distraction osteogenesis after  
tumor resection. Arch Orthop  
2.  
Migliorini F, et al. Ibid.  
Referencia 1)  
(
252  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
2
Defectos óseos y de tejidos blandos: revisión crítica de colgajos libres, injertos óseos y tecnologías 3D en  
reconstrucción musculoesquelética.  
Trauma  
014;134(10):1419-25  
Surg.  
15.  
Tarsitano A, et al. Mandibular  
2
reconstruction  
CAD/CAM:  
using  
systematic  
a
1
0.  
1.  
Tarchala M, et al. Timing of  
free flap reconstruction in  
open tibia fractures: a meta-  
review of a defect-based  
algorithm. J Craniomaxillofac  
Surg.  
2015;43(9):1785-91  
analysis.  
J
Reconstr  
(uso de planeación virtual en  
Microsurg. 2019;35(8):606-21  
mandíbula).  
1
Godina M. Early microsurgical  
reconstruction of complex  
trauma of the extremities.  
16.  
Yu Y, et al. Three-dimensional  
accuracy of virtual planning  
and navigation for mandibular  
reconstruction with fibula flap.  
Plast Surg.  
Reconstr  
1986;78(3):285-92 (estudio  
J
2
Oral Maxillofac Surg.  
016;74(7):1503.e1-1503.e8  
clásico sobre tiempo óptimo).  
(
precisión aumentada con  
12.  
Yazar S, et al. Outcome  
comparison between free  
planificación 3D).  
muscle  
and  
free  
1
7.  
8.  
Schick VD, et al. Custom-  
made 3D-printed titanium  
implants for distal tibial  
defects: a systematic review. J  
Clin Med. 2025;14(6):1796  
fasciocutaneous flaps for  
reconstruction of distal leg and  
ankle trauma. Plast Reconstr  
Surg.  
2006;117(7):2468-75  
(serie comparativa inicial).  
1
Liang H, et al. Three-year  
follow-up of a 3D-printed  
titanium cage combined with  
Masquelet for a large femoral  
defect. JBJS Case Connect.  
13.  
Momoh AO, et al.  
A
systematic review of muscle  
versus fasciocutaneous flaps  
in lower extremity open  
fractures. J Plast Reconstr  
2018;8(3):e68.  
Aesthet  
Surg.  
2
012;65(9):1231-9 (evidencia  
19.  
20.  
Vidal L, et al. Reconstruction  
of large skeletal defects:  
current strategies and future  
directions using 3D printing.  
Front Bioeng Biotechnol.  
de no diferencia significativa  
en unión ósea).  
14.  
Tzioupis CC, et al. The muscle  
versus fasciocutaneous flap  
and a  
systematic review. J Plast  
Reconstr  
2020;8:61  
bone  
healing:  
Basu B, et al. 3D printing of  
biomaterials for  
musculoskeletal applications.  
Acta Biomater. 2019;101:1-  
22.  
Aesthet  
Surg.  
(otro  
2010;63(12):1743-51  
meta-análisis sobre unión  
ósea, mostrando equivalencia  
a largo plazo).  
253