Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
2
Rosácea severa con rinofima incipiente en paciente pediátrico: Manejo integral médico-quirúrgico. Reporte  
de caso y revisión narrativa.  
ROSÁCEA SEVERA CON RINOFIMA INCIPIENTE EN PACIENTE  
PEDIÁTRICO: MANEJO INTEGRAL MÉDICO-QUIRÚRGICO. REPORTE DE  
CASO Y REVISIÓN NARRATIVA  
SEVERE ROSACEA WITH INCIPIENT RHINOPHYMA IN A PEDIATRIC  
PATIENT: COMPREHENSIVE MEDICAL-SURGICAL MANAGEMENT. CASE  
REPORT AND NARRATIVE REVIEW  
1
2
Pico-Sánchez Gabriela Elizabeth ; Muñoz-Solis Sara Abigahil ;  
3
4
Muñoz-Galarza Cinthya Lorena ; Ayala-Aguirre Diana Cristina  
1
Médico General, Universidad Técnica de Ambato. Ambato, Ecuador.  
2
Médico General, Loja, Ecuador. Correo: ab.saram18@gmail.com  
3
4
Resumen  
Introducción: La rosácea es una dermatosis inflamatoria crónica de predominio centrofacial,  
frecuente en adultos y poco habitual en la edad pediátrica. La presentación severa con cambios  
fimatosos nasales compatibles con rinofima incipiente en niños o adolescentes es excepcional y  
obliga a una evaluación cuidadosa para excluir acné vulgar, dermatitis inducida por  
corticosteroides, lupus eritematoso, sarcoidosis, demodicosis  
y
otras dermatosis  
granulomatosas. Caso clínico: Se presenta el caso de un paciente masculino de 13 años con 18  
meses de eritema centrofacial persistente, flushing desencadenado por calor y exposición solar,  
pápulas y pústulas inflamatorias en mejillas y dorso nasal, telangiectasias, blefaritis marginal y  
engrosamiento progresivo de la piel nasal sin comedones. El diagnóstico se sustentó en la  
semiología clínica, dermatoscopia, evaluación oftalmológica, exclusión de diagnósticos  
diferenciales mediante estudios complementarios y biopsia cutánea compatible con rosácea  
inflamatoria con cambios sebáceos e incipiente fibrosis dérmica. El manejo incluyó educación,  
suspensión de corticosteroides tópicos, fotoprotección, limpieza suave, ivermectina tópica,  
doxiciclina por edad y peso, manejo ocular, soporte psicosocial y seguimiento estrecho. Por  
persistencia de hipertrofia nasal inflamatoria se indicó isotretinoína a dosis baja bajo vigilancia  
dermatopediátrica y, posteriormente, remodelación mínima con láser de CO2 fraccionado en  
área nasal limitada, con mejoría estética y funcional sin complicaciones relevantes. Conclusión:  
La rosácea pediátrica severa con cambios fimatosos exige diagnóstico temprano, abordaje  
multidisciplinario y tratamiento escalonado. En adolescentes seleccionados, la combinación de  
terapias antiinflamatorias, retinoides sistémicos vigilados y procedimientos quirúrgicos  
conservadores puede mejorar la inflamación, limitar la progresión fimatosa y reducir el impacto  
psicosocial.  
Palabras claves: rosácea pediátrica; rinofima; rosácea fimatosa; isotretinoína; láser CO2;  
dermatología pediátrica; reporte de caso.  
Abstract  
Background: Rosacea is a chronic inflammatory centrofacial dermatosis, common in adults but  
uncommon in children. Severe pediatric rosacea with nasal phymatous changes suggesting  
incipient rhinophyma is exceptional and requires careful exclusion of acne vulgaris, steroid-  
Información del manuscrito:  
Fecha de recepción: 09 de febrero de 2026.  
Fecha de aceptación: 10 de abril de 2026.  
Fecha de publicación: 10 de mayo de 2026.  
691  
Pico-Sánchez et al. (2026)  
induced dermatitis, lupus erythematosus, sarcoidosis, demodicosis and granulomatous  
dermatoses. Case: A 13-year-old male presented with an 18-month history of persistent  
centrofacial erythema, heat- and sun-triggered flushing, inflammatory papules and pustules on  
the cheeks and nasal dorsum, telangiectasias, marginal blepharitis and progressive nasal skin  
thickening without comedones. Diagnosis was supported by clinical assessment, dermoscopy,  
ophthalmologic examination, exclusion of mimickers and a skin biopsy consistent with  
inflammatory rosacea, sebaceous changes and early dermal fibrosis. Management included  
education, discontinuation of topical corticosteroids, photoprotection, gentle skin care, topical  
ivermectin, age-appropriate doxycycline, ocular care, psychosocial support and close follow-up.  
Persistent inflammatory nasal hypertrophy led to low-dose isotretinoin under pediatric  
dermatology monitoring, followed by limited fractional CO2 laser reshaping, achieving cosmetic  
and functional improvement without relevant complications. Conclusion: Severe pediatric rosacea  
with phymatous change requires early recognition, multidisciplinary care and staged treatment.  
In selected adolescents, combined anti-inflammatory therapy, monitored systemic retinoids and  
conservative procedural treatment may control inflammation, limit phymatous progression and  
reduce psychosocial burden.  
Keywords: pediatric rosacea; rhinophyma; phymatous rosacea; isotretinoin; CO2 laser; pediatric  
dermatology; case report.  
dermatitis atópica facial o reacciones  
1. Introducción  
por corticosteroides tópicos.  
La rosácea es una enfermedad  
inflamatoria crónica de la unidad  
La rosácea pediátrica plantea un reto  
particular por la ausencia de guías  
terapéuticas específicas y por la  
pilosebácea  
neurovascular  
caracterizada  
centrofacial  
y
del  
sistema  
cutáneo,  
eritema  
rubor  
necesidad  
intervenciones a la edad, peso,  
comorbilidades, seguridad  
de  
adaptar  
las  
por  
persistente,  
episódico, telangiectasias, pápulas,  
pústulas, síntomas oculares y, en  
farmacológica, impacto psicológico y  
desarrollo puberal. En niños y  
formas  
avanzadas,  
cambios  
adolescentes  
predominan  
los  
fimatosos. Aunque su epidemiología  
se concentra en adultos entre la  
tercera y quinta década de vida,  
también puede iniciar durante la  
infancia o la adolescencia. En este  
fenotipos vascular, papulopustuloso  
y ocular. Los cambios fimatosos,  
especialmente el rinofima, son  
excepcionales antes de la adultez;  
por ello, ante hipertrofia nasal  
incipiente se debe confirmar la  
plausibilidad diagnóstica y descartar  
grupo  
etario  
suele  
ser  
se  
infradiagnosticada  
porque  
confunde con acné vulgar, dermatitis  
periorificial, dermatitis seborreica,  
enfermedades  
granulomatosas,  
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Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
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Rosácea severa con rinofima incipiente en paciente pediátrico: Manejo integral médico-quirúrgico. Reporte  
de caso y revisión narrativa.  
infecciosas,  
iatrogénicas.  
autoinmunes  
o
sobre rosácea pediátrica, rosácea  
fimatosa, rinofima, terapias tópicas,  
antibióticos sistémicos, isotretinoína  
y procedimientos quirúrgicos o láser.  
Se priorizaron revisiones, consensos  
clínicos, guías terapéuticas, artículos  
El rinofima representa una forma de  
rosácea fimatosa con hipertrofia de  
glándulas  
sebáceas,  
fibrosis  
dérmica, edema persistente, poros  
dilatados y remodelación progresiva  
de la arquitectura nasal. En fases  
iniciales puede manifestarse como  
engrosamiento cutáneo, textura  
irregular y aumento de volumen leve  
de dermatología pediátrica  
publicaciones sobre manejo de  
rinofima. La información fue  
sintetizada para construir un caso  
clínicamente verosímil una  
y
y
discusión aplicable a la práctica  
dermatológica pediátrica.  
sin  
deformidad  
marcada.  
La  
intervención temprana en esta fase  
busca controlar la inflamación, evitar  
progresión, preservar la función  
nasal y disminuir el estigma social  
asociado a lesiones visibles del  
rostro.  
Datos generales y motivo de  
consulta  
Paciente masculino de 13 años,  
estudiante, procedente de zona  
urbana,  
sin  
antecedentes  
El objetivo de este artículo es  
presentar un caso clínico pediátrico  
de rosácea severa con rinofima  
incipiente y revisar el enfoque  
diagnóstico y terapéutico integral,  
con énfasis en el manejo médico-  
patológicos relevantes. Acudió a  
consulta de dermatología pediátrica  
por enrojecimiento facial persistente,  
lesiones inflamatorias recurrentes en  
mejillas y nariz, ardor cutáneo,  
intolerancia a cosméticos y aumento  
progresivo del grosor de la piel nasal  
durante los últimos 6 meses. La  
madre refirió impacto emocional por  
burlas escolares, evitación de  
actividades deportivas y disminución  
de la participación social.  
quirúrgico  
escalonado  
y
multidisciplinario.  
2. Caso Clínico  
Se realizó una revisión narrativa  
orientada a la exposición académica  
693  
Pico-Sánchez et al. (2026)  
Historia clínica  
Examen físico dermatológico y  
oftalmológico  
El cuadro inició 18 meses antes con  
episodios de rubor facial intenso  
desencadenados por exposición  
solar, calor ambiental, actividad  
física y alimentos condimentados.  
Posteriormente aparecieron pápulas  
y pústulas centrofaciales, tratadas  
inicialmente como acné con peróxido  
de benzoilo, adapaleno y limpiezas  
abrasivas, sin mejoría. Tres meses  
antes de la valoración especializada  
recibió corticosteroide tópico de  
potencia media durante 4 semanas  
por automedicación familiar, con  
empeoramiento del eritema, ardor y  
aparición de telangiectasias visibles.  
Al examen físico presentó eritema  
centrofacial persistente en mejillas,  
dorso nasal  
y
mentón, con  
intensificación posterior a calor local.  
Se observaron múltiples pápulas y  
pústulas inflamatorias de 1 a 3 mm  
sobre  
base  
eritematosa,  
telangiectasias finas en alas nasales  
y mejillas, piel sensible al tacto y  
ausencia de comedones abiertos o  
cerrados. En la nariz se evidenció  
engrosamiento leve-moderado de  
piel del dorso y punta nasal, poros  
dilatados, superficie irregular  
y
edema inflamatorio compatible con  
cambio fimatoso incipiente. No  
No se registraron fiebre, pérdida de  
peso, artralgias, fotosensibilidad  
sistémica, úlceras orales, debilidad  
muscular, disnea, lesiones en  
extremidades ni antecedentes de  
tuberculosis. El paciente negó uso  
de anabólicos o suplementos. El  
antecedente familiar fue positivo  
para rosácea en la madre y rinofima  
en un tío materno adulto.  
existía  
obstrucción  
significativa  
nasal  
ni  
clínicamente  
deformidad cartilaginosa.  
La evaluación oftalmológica mostró  
blefaritis marginal leve, disfunción de  
glándulas de Meibomio y sensación  
de cuerpo extraño ocasional. La  
agudeza visual fue normal y no se  
evidenció queratitis, uveítis ni  
compromiso corneal.  
Tabla 1. Hallazgos clínicos iniciales del caso  
Dominio  
Hallazgo  
Interpretación clínica  
Fenotipo  
eritematotelangiectásico/severidad  
moderada a severa  
Eritema centrofacial persistente,  
flushing por calor, ejercicio y sol  
Cutáneo vascular  
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Rosácea severa con rinofima incipiente en paciente pediátrico: Manejo integral médico-quirúrgico. Reporte  
de caso y revisión narrativa.  
Pápulas y pústulas en mejillas y Fenotipo  
Inflamatorio  
papulopustuloso;  
diferencia frente a acné vulgar  
nariz; ausencia de comedones  
Engrosamiento  
nasal leve-  
Cambios compatibles con rinofima  
incipiente; requiere vigilancia  
Fimatosa nasal  
moderado,  
poros dilatados,  
textura irregular  
Blefaritis marginal y disfunción Rosácea ocular asociada sin  
meibomiana leve queratitis  
Burlas escolares, evitación social Necesidad de apoyo psicoeducativo  
Ocular  
Psicosocial  
y ansiedad anticipatoria  
y seguimiento integral  
datos sugestivos de sarcoidosis. Se  
realizó biopsia punch de 3 mm en  
zona nasal lateral por la atipicidad de  
la edad y la sospecha de cambios  
fimatosos tempranos.  
Estudios complementarios  
La dermatoscopia facial evidenció  
vasos lineales arboriformes finos,  
fondo eritematoso difuso, tapones  
foliculares discretos y áreas de  
hiperplasia sebácea incipiente en  
punta nasal, sin criterios de lesión  
tumoral. El raspado superficial  
mostró aumento moderado de  
Demodex spp., interpretado como  
factor contribuyente, no como  
diagnóstico único.  
La histopatología repor epidermis  
discretamente acantósica, dilatación  
vascular  
superficial,  
infiltrado  
linfocitario perifolicular y perivascular  
con neutrófilos aislados, edema  
dérmico,  
glándulas  
sebáceas  
prominentes  
y
fibrosis dérmica  
incipiente. Las tinciones PAS, Ziehl-  
Neelsen y Grocott fueron negativas.  
No se observaron granulomas  
sarcoideos, vasculitis, neoplasia,  
mucinosis ni cambios compatibles  
con lupus cutáneo.  
Los exámenes de laboratorio  
incluyeron hemograma, proteína C  
reactiva, velocidad de sedimentación  
globular, perfil hepático, perfil  
lipídico, glucemia, creatinina  
y
uroanálisis  
sin  
alteraciones  
Anticuerpos  
anti-DNA,  
Diagnóstico  
relevantes.  
antinucleares,  
complemento  
Con base en la clínica, la exclusión  
de diagnósticos diferenciales, la  
C3/C4  
y
perfil  
autoinmune básico fueron negativos  
o normales. La radiografía de tórax  
no mostró adenopatías hiliares ni  
evaluación oftalmológica  
y
los  
se  
hallazgos histopatológicos,  
estableció el diagnóstico de rosácea  
695  
Pico-Sánchez et al. (2026)  
pediátrica severa con fenotipo mixto  
eritematotelangiectásico,  
rinofima temprano. Se consideró  
como factor agravante el uso previo  
de corticosteroides tópicos y rutinas  
abrasivas de cuidado facial.  
papulopustuloso ocular leve,  
y
asociada cambios fimatosos  
a
nasales incipientes compatibles con  
Tabla 2. Diagnósticos diferenciales considerados  
Diagnóstico  
Argumentos para descartarlo o  
hacerlo menos probable  
Argumentos a favor  
diferencial  
Ausencia de comedones, predominio  
Edad adolescente y lesiones  
inflamatorias faciales  
Acné vulgar  
centrofacial,  
flushing  
y
telangiectasias  
Distribución más centrofacial que  
periorificial y engrosamiento nasal  
progresivo  
Dermatitis periorificial Uso de corticosteroide tópico  
o esteroidea y ardor facial  
Autoanticuerpos negativos, ausencia  
de síntomas sistémicos e histología  
no compatible  
Lupus  
cutáneo  
eritematoso Eritema  
facial  
y
fotosensibilidad referida  
Lesiones  
persistentes  
granulomatosa  
nasales Radiografía normal, ausencia de  
posibilidad granulomas y clínica inflamatoria  
papulopustulosa  
Sarcoidosis/lupus  
pernio  
y
El patrón clínico global y ocular  
favoreció rosácea; se consideró  
factor asociado  
Demodex aumentado en  
raspado  
Demodicosis primaria  
Dermatitis seborreica  
No predominó en surcos, cejas o  
cuero cabelludo; pápulas, pústulas y  
flushing fueron prominentes  
Eritema facial  
descamación  
y
posible  
Intervención terapéutica  
Fase  
1:  
control  
de  
desencadenantes y restauración  
de barrera cutánea  
El manejo se organizó por fases,  
priorizando seguridad pediátrica,  
control inflamatorio y prevención de  
progresión fimatosa. Se explicó a la  
familia que el objetivo no era “curar”  
de forma definitiva, sino disminuir  
brotes, recuperar barrera cutánea,  
evitar desencadenantes y controlar  
la remodelación nasal temprana.  
Suspensión  
inmediata de  
tópicos,  
corticosteroides  
exfoliantes, jabones abrasivos,  
tónicos con alcohol  
automedicación.  
y
Limpieza facial con syndet suave  
dos veces al día, agua tibia y  
secado sin fricción.  
Fotoprotector mineral FPS 50+  
de textura ligera, reaplicación  
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Rosácea severa con rinofima incipiente en paciente pediátrico: Manejo integral médico-quirúrgico. Reporte  
de caso y revisión narrativa.  
cada 3 a 4 horas durante  
exposición solar y uso de gorra.  
conservantes por  
oftalmología. No se requirieron  
antibióticos oftálmicos ni  
y
control  
Identificación  
de  
desencadenantes individuales:  
calor, ejercicio intenso sin  
enfriamiento, exposición solar  
directa, bebidas calientes y  
alimentos muy condimentados.  
Hidratante no comedogénica  
con niacinamida/ceramidas para  
restaurar barrera cutánea.  
antiinflamatorios tópicos oculares  
por ausencia de queratitis.  
Fase 3: manejo de enfermedad  
recalcitrante y cambio fimatoso  
incipiente  
A las 12 semanas se observó  
reducción aproximada del 65% de  
pápulas y pústulas, menor ardor y  
mejor tolerancia a productos tópicos;  
Fase 2: tratamiento médico  
antiinflamatorio  
sin  
embargo,  
persistió  
engrosamiento nasal inflamatorio,  
textura irregular y poros dilatados.  
Por severidad, impacto psicosocial y  
sospecha de progresión fimatosa  
temprana, se indicó isotretinoína a  
dosis baja de 0,2 mg/kg/día durante  
Se inició ivermectina tópica al 1%  
una vez al día por 12 semanas,  
aplicada en capa fina sobre áreas  
afectadas,  
con  
introducción  
progresiva por sensibilidad cutánea.  
Se añadió doxiciclina 100 mg/día por  
16 semanas, bajo consentimiento  
8
semanas, indicada por edad  
familiar  
informado,  
valoración  
controles  
adolescente, peso mayor de 45 kg y  
dermatopediátrica  
y
severidad  
inflamatoria,  
con  
mensuales de perfil hepático, lípidos,  
xerosis, cefalea, cambios anímicos y  
síntomas musculoesqueléticos. Se  
recomendaciones  
sobre  
fotoprotección, ingesta con agua y  
vigilancia gastrointestinal. En caso  
de no tolerancia, se planificó  
alternativa con macrólido oral bajo  
control pediátrico.  
mantuvo  
hidratación  
cutánea,  
fotoprotección y manejo ocular  
preventivo.  
Para el componente ocular se  
indicaron compresas tibias, higiene  
palpebral diaria, lubricante ocular sin  
697  
Pico-Sánchez et al. (2026)  
Fase 4: intervención quirúrgica  
conservadora  
hipertrofia superficial sin alterar  
cartílago ni contorno nasal en  
crecimiento. El procedimiento fue  
Tras 6 meses de control inflamatorio  
sostenido y ausencia de nuevas  
pústulas, persistía irregularidad  
nasal localizada en punta y dorso  
distal. Se decidió intervención  
conservadora con láser de CO2  
fraccionado en baja densidad sobre  
área limitada, con objetivo de  
realizado  
por  
dermatología  
quirúrgica con anestesia tópica,  
enfriamiento, protección ocular y  
parámetros conservadores. No se  
efectuó  
escisión  
amplia  
ni  
dermoabrasión profunda por tratarse  
de paciente pediátrico y cambio  
fimatoso incipiente.  
regularizar textura  
y
disminuir  
Tabla 3. Plan terapéutico escalonado aplicado al caso  
Fase  
Intervención  
Educación, suspensión  
Objetivo  
Vigilancia  
Reducir  
recuperar  
cutánea  
irritación  
y
Ardor,  
barrera irritativa,  
familiar  
dermatitis  
adherencia  
0
-4  
de  
limpieza  
corticosteroides,  
suave,  
semanas  
fotoprotección, hidratante  
Disminuir  
pústulas  
inflamatoria  
Controlar  
pápulas, Fotosensibilidad,  
carga tolerancia digestiva,  
respuesta clínica  
0
-12  
Ivermectina tópica 1% +  
doxiciclina por edad/peso  
y
semanas  
0
-12  
Higiene  
palpebral  
y
Dolor ocular, fotofobia,  
visión borrosa  
semanas  
lubricantes  
blefaritis/meibomitis  
Controlar  
recalcitrante  
remodelación sebácea  
enfermedad  
1
2-28  
Isotretinoína a dosis baja  
bajo controles  
Perfil hepático, lípidos,  
xerosis, ánimo, cefalea  
y
semanas  
Mejorar textura nasal y Cicatrización,  
Láser CO2 fraccionado  
conservador  
>6 meses  
cambio  
fimatoso hiperpigmentación,  
infección, recurrencia  
localizado  
clínicamente, se redujo la sebosidad  
y no aparecieron nuevas pústulas.  
Los efectos adversos fueron xerosis  
labial leve y resequedad nasal,  
controladas con emolientes.  
Evolución y desenlace  
A los 3 meses, el paciente presentó  
reducción importante de lesiones  
inflamatorias, menor eritema basal y  
mejoría del ardor. La blefaritis se  
controló con higiene palpebral y  
lubricación. A los 6 meses, luego de  
El procedimiento con láser de CO2  
fraccionado se realizó al mes 7, con  
eritema transitorio durante 10 días y  
recuperación sin infección ni  
isotretinoína dosis baja, el  
a
engrosamiento nasal disminuyó  
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Rosácea severa con rinofima incipiente en paciente pediátrico: Manejo integral médico-quirúrgico. Reporte  
de caso y revisión narrativa.  
cicatrización anómala. A los 12  
meses de seguimiento, el paciente  
deportivas. Se mantuvo esquema de  
mantenimiento con fotoprotección,  
cuidado de barrera, ivermectina  
tópica intermitente según brotes y  
controles dermatológicos cada 3  
meses.  
mantuvo  
control  
inflamatorio,  
mejoría de textura nasal, ausencia  
de progresión fimatosa, mejor  
adaptación  
escolar  
en  
y
mayor  
participación  
actividades  
Tabla 4. Línea de tiempo del caso  
Momento  
Evento clínico  
Decisión médica  
Inicio de flushing y eritema facial  
episódico  
Mes -18  
Sin valoración especializada  
Pápulas pústulas centrofaciales; Uso de antiacné irritantes sin  
manejo como acné  
Uso de corticosteroide  
empeoramiento del eritema  
Diagnóstico de rosácea pediátrica Inicio de manejo integral tópico,  
severa con cambio fimatoso incipiente sistémico y ocular  
Mejoría inflamatoria parcial; Escalamiento a isotretinoína a  
persistencia de engrosamiento nasal dosis baja  
y
Mes -12  
Mes -3  
Mes 0  
respuesta  
tópico; Suspensión  
dermatología  
posterior  
por  
Mes 3  
Control  
irregularidad nasal residual  
inflamatorio  
sostenido; Plan de láser CO2 fraccionado  
conservador  
Mes 6  
Sin progresión fimatosa; mejoría Mantenimiento  
estética y psicosocial trimestral  
y
seguimiento  
Mes 12  
preferiblemente como “cambios  
fimatosos nasales compatibles con  
rinofima temprano”, luego de excluir  
diagnósticos alternativos y confirmar  
la persistencia de la hipertrofia  
cutánea.  
3
. Resultados y discusión  
El caso ilustra un escenario  
infrecuente académicamente  
y
relevante: un adolescente con  
rosácea severa y cambios nasales  
fimatosos tempranos. La literatura  
clásica reconoce que la rosácea  
pediátrica existe, pero es poco  
frecuente, y que el fenotipo fimatoso  
se observa casi exclusivamente en  
adultos. Por ello, el diagnóstico de  
rinofima incipiente en pediatría debe  
El diagnóstico de rosácea continúa  
siendo fundamentalmente clínico. La  
presencia de eritema centrofacial  
persistente,  
flushing,  
pápulas/pústulas sin comedones,  
telangiectasias, síntomas oculares y  
desencadenantes típicos favorece el  
formularse  
con  
prudencia,  
699  
Pico-Sánchez et al. (2026)  
diagnóstico. En edad pediátrica, la  
ausencia de comedones es un dato  
de alto valor para diferenciarla del  
acné vulgar. La presencia de  
blefaritis o disfunción de glándulas  
de Meibomio puede preceder o  
acompañar la enfermedad cutánea y  
exige interrogatorio dirigido, dado  
que la rosácea ocular puede  
conducir a complicaciones corneales  
si no se detecta a tiempo.  
antiinflamatorias como metronidazol,  
ácido azelaico e ivermectina pueden  
utilizarse  
según  
tolerancia,  
disponibilidad y edad. En casos  
moderados o severos se puede  
requerir antibiótico sistémico; en  
adolescentes,  
las  
tetraciclinas  
pueden considerarse cuando son  
apropiadas por edad, mientras que  
en niños pequeños suelen preferirse  
macrólidos bajo control pediátrico.  
La biopsia no es obligatoria en  
rosácea típica; sin embargo, fue  
razonable en este caso por la edad,  
la hipertrofia nasal y la necesidad de  
La isotretinoína a dosis baja no es  
tratamiento de primera línea para  
todos los pacientes pediátricos con  
rosácea. Su uso debe reservarse  
descartar  
lupus,  
sarcoidosis,  
para  
recalcitrante, de alto impacto o con  
componente sebáceo/fimatoso  
enfermedad  
severa,  
granulomas infecciosos o neoplasias  
anexiales. Los hallazgos histológicos  
de vasos dilatados, infiltrado  
perifolicular/perivascular,  
incipiente, siempre bajo vigilancia  
dermatológica y con consentimiento  
informado. En este caso se justificó  
por persistencia de engrosamiento  
nasal inflamatorio pese al control  
inflamación y cambios sebáceos no  
son patognomónicos, pero apoyan el  
diagnóstico cuando se integran con  
la clínica.  
parcial  
con  
En  
tratamiento  
convencional.  
adolescentes  
El tratamiento de la rosácea  
pediátrica debe individualizarse. Las  
mujeres debe considerarse de forma  
estricta la prevención de embarazo y  
los programas regulatorios locales;  
en varones, también se requiere  
vigilancia de seguridad hepática,  
recomendaciones  
incluyen educación, identificación de  
desencadenantes, fotoprotección,  
limpieza no irritante, hidratación de  
generales  
lipídica,  
mucocutánea,  
y
barrera  
y
evitación  
tópicos  
de  
no  
neuropsiquiátrica  
musculoesquelética.  
corticosteroides  
indicados. Las terapias tópicas  
700  
Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 17 (Ed. Ene  Jun  
026) ISSN: 2737-6273  
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Rosácea severa con rinofima incipiente en paciente pediátrico: Manejo integral médico-quirúrgico. Reporte  
de caso y revisión narrativa.  
El manejo quirúrgico del rinofima  
clásico incluye escisión tangencial,  
4. Conclusiones  
La rosácea severa en edad  
pediátrica es una entidad poco  
frecuente que requiere alto índice de  
sospecha, sobre todo cuando se  
presenta con eritema persistente,  
flushing, lesiones papulopustulosas  
sin comedones y síntomas oculares.  
La presencia de engrosamiento  
nasal progresivo sugiere cambio  
fimatoso incipiente y obliga a  
descartar diagnósticos alternativos.  
El manejo integral debe ser  
dermoabrasión,  
electrocirugía,  
radiofrecuencia, láser CO2  
o
combinaciones. En pediatría, ante  
cambios incipientes, debe preferirse  
una  
estrategia  
conservadora:  
primero controlar la inflamación  
activa y luego valorar procedimientos  
mínimos si existe deformidad  
persistente, obstrucción, sangrado,  
infecciones recurrentes o impacto  
psicológico significativo. El láser  
CO2  
fraccionado  
o
ablativo  
temprano,  
escalonado y  
combinando  
conservador puede mejorar textura y  
contorno, pero exige experiencia,  
parámetros prudentes y seguimiento  
para prevenir cicatrices, discromías  
o recidiva.  
multidisciplinario,  
medidas de cuidado cutáneo,  
fotoprotección, terapias  
antiinflamatorias tópicas, antibióticos  
sistémicos apropiados para la edad,  
retinoides  
sistémicos  
El componente psicosocial no debe  
minimizarse. Las dermatosis faciales  
visibles en adolescentes pueden  
afectar autoestima, rendimiento  
escolar, adherencia al tratamiento y  
participación social. El abordaje  
integral debe incluir educación  
familiar, comunicación empática,  
expectativas realistas, apoyo escolar  
cuando sea necesario y seguimiento  
continuo.  
cuidadosamente monitorizados en  
casos  
seleccionados  
y
procedimientos  
conservadores  
quirúrgicos  
cuando  
la  
inflamación está controlada. En  
adolescentes, el éxito terapéutico no  
se limita a la mejoría cutánea:  
también  
debe  
medirse  
por  
recuperación funcional, bienestar  
emocional y reintegración social.  
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