Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 18 (Ed. Esp.  
Septiembre 2026) ISSN: 2737-6273  
Consumo de bebidas alcohólicas y energizantes y su perfil lipídico en jóvenes adultos.  
CONSUMO DE BEBIDAS ALCOHÓLICAS Y ENERGIZANTES Y SU PERFIL  
LIPÍDICO EN JÓVENES ADULTOS  
CONSUMPTION OF ALCOHOLIC AND ENERGY DRINKS AND LIPID  
PROFILE IN YOUNG ADULTS  
1
2
Bautista-Angulo Esteban Fabricio ; Rueda-Sandoval Giselle Verónica  
1
2
Resumen  
El presente estudio analizó el consumo de bebidas alcohólicas y energizantes y su relación con  
el perfil lipídico en jóvenes adultos de 18 a 35 años. Esta investigación utilizó un enfoque  
cuantitativo, con un diseño no experimental, descriptivo y transversal. La muestra estuvo  
conformada por 30 participantes de ambos sexos a quienes se les aplicó un cuestionario para  
identificar los patrones de consumo de bebidas alcohólicas y energizantes, así como la  
disposición de los mismos para poder evaluar ciertos analitos relacionados con el perfil lipídico.  
Para lograr cumplir el objetivo de analizar los patrones de consumo de estas bebidas y su  
importancia como posibles factores asociados al riesgo cardiovascular en jóvenes adultos. Los  
resultados obtenidos indicaron que el 73,3% de los participantes consumía bebidas alcohólicas,  
mientras que el 63,3% reportó consumir bebidas energizantes. Asimismo, se evidenció una  
frecuencia considerable de consumo de ambas bebidas dentro de la población de estudio; estos  
hallazgos permiten identificar prácticas de consumo que podrían constituir factores de interés  
para la vigilancia de alteraciones metabólicas y cardiovasculares durante la adultez. La  
información bibliográfica señala que el consumo de alcohol puede relacionarse con  
modificaciones en las concentraciones de lipoproteínas, mientras que las bebidas energizantes  
han sido asociadas con diversos trastornos metabólicos y cardiovasculares.  
Palabras claves: bebidas alcohólicas, bebidas energizantes, perfil lipídico, colesterol,  
triglicéridos.  
Abstract  
The present study analyzed the consumption of alcoholic and energy drinks and their relationship  
with the lipid profile in young adults aged 18 to 35 years. This research used a quantitative  
approach with a non-experimental, descriptive, and cross-sectional design. The sample consisted  
of 30 participants of both sexes, who were administered a questionnaire to identify patterns of  
alcoholic and energy drink consumption, as well as their willingness to undergo the evaluation of  
certain analytes related to the lipid profile. The study aimed to analyze the consumption patterns  
of these beverages and their importance as potential factors associated with cardiovascular risk  
in young adults. The results showed that 73.3% of the participants consumed alcoholic  
beverages, while 63.3% reported consuming energy drinks. Likewise, a considerable frequency  
of consumption of both types of beverages was observed among the study population. These  
findings allow for the identification of consumption practices that could constitute factors of interest  
for monitoring metabolic and cardiovascular alterations during adulthood. The available literature  
indicates that alcohol consumption may be associated with changes in lipoprotein concentrations,  
while energy drinks have been linked to various metabolic and cardiovascular disorders.  
Keywords: alcoholic beverages, energy drinks, lipid profile, cholesterol, triglycerides.  
Información del manuscrito:  
Fecha de recepción: 23 de junio de 2026.  
Fecha de aceptación: 15 de agosto de 2026.  
Fecha de publicación: 23 de septiembre de 2026.  
99  
Bautista-Angulo et al. (2026)  
enfermedades  
Organización Mundial de la Salud,  
024).  
cardiovasculares  
1
. Introducción  
(
El consumo de bebidas alcohólicas y  
energizantes constituye una práctica  
frecuente en diferentes grupos  
poblacionales, en especial entre  
adolescentes y adultos jóvenes,  
debido a factores sociales, culturales  
y recreativos. Durante las últimas  
décadas, las bebidas energizantes  
han adquirido una mayor presencia  
en las tiendas por su relación con el  
incremento de energía, el estado de  
alerta, así como el rendimiento físico  
o mental. Estas bebidas suelen  
contener cafeína, azúcares y otros  
2
Los adultos jóvenes representan un  
grupo de interés debido a que  
durante esta etapa de su vida  
pueden adquirir hábitos relacionados  
con la alimentación, la actividad  
física, y el consumo de sustancias  
que a largo plazo pueden afectar su  
salud cardiovascular (Castillo-García  
et al., 2024; Salinas et al., 2024).  
Aunque  
las  
enfermedades  
cardiovasculares suelen ser más  
frecuentes en edades avanzadas,  
los procesos relacionados con la  
aterosclerosis pueden comenzar  
desde etapas muy tempranas. Stone  
et al. (2022) señalan que en los  
adultos jóvenes de 20 a 39 años de  
edad es importante identificar y  
compuestos  
estimulantes  
que  
pueden llegar a producir efectos en  
diferentes sistemas del organismo.  
Por otra parte, el consumo de alcohol  
continúa siendo un importante  
problema para la salud pública; esto  
se debe a su relación con múltiples  
enfermedades crónicas y ciertos  
eventos cardiovasculares (Keirns et  
al., 2021; Medrano-Sánchez et al.,  
controlar  
factores  
de  
riesgo  
etapas  
cardiovascular  
desde  
tempranas, debido  
a
que la  
exposición  
prolongada  
a
alteraciones metabólicas como el  
consumo de alcohol o energizantes  
puede favorecer el desarrollo de  
enfermedades cardiovasculares.  
2
026). La Organización Mundial de  
la Salud indica que el consumo de  
alcohol está relacionado con  
aproximadamente 2,6 millones de  
muertes a nivel mundial; esta cifra  
fue registrada para el año 2019,  
incluyendo alrededor de 474000  
fallecimientos relacionados con  
Dentro de los factores que se  
encuentran relacionados con el  
riesgo cardiovascular encontramos  
alteraciones del perfil lipídico, que  
100  
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Septiembre 2026) ISSN: 2737-6273  
Consumo de bebidas alcohólicas y energizantes y su perfil lipídico en jóvenes adultos.  
está  
comprendido  
por  
las  
del  
concentraciones de lipoproteínas y  
apolipoproteínas, dependiendo de la  
cantidad consumida, frecuencia,  
patrón de consumo, características  
individuales y el estado metabólico  
del individuo (Wilkens et al., 2022).  
Según Hwang et al., (2021) señala  
que el consumo de alcohol puede  
modificar el perfil lipídico así como la  
función endotelial y la función renal,  
mientras que el consumo elevadas  
de alcohol se relacionan con un  
concentraciones  
séricas  
colesterol total, colesterol unido a  
lipoproteínas de baja densidad (LDL-  
C), colesterol unido a lipoproteínas  
de alta densidad (HDL-C)  
triglicéridos, estas variables nos  
permiten evaluar alteraciones  
y
metabólicas de los lípidos y ayudan  
a identificar individuos con mayor  
riesgo cardiovascular (Wilson et al.,  
2021).  
La  
presencia  
de  
concentraciones séricas de LDL y  
triglicéridos altos, así como otras  
alteraciones lipoproteicas, puede  
incremento  
del  
riesgo  
cardiovascular, de la misma manera  
una investigación reciente encontró  
que el consumo de alcohol de hasta  
40g/día puede incrementar las  
concentraciones de apolipoproteína  
A-I y A-II, aunque no se observaron  
desencadenar  
formación  
procesos  
de  
por  
de  
placas  
ateroscleróticas;  
ello,  
la  
evaluación de los lípidos sanguíneos  
en adultos jóvenes puede contribuir  
a reconocer de forma temprana  
factores de riesgo que en un inicio  
sean asintomáticos y pueden tener  
consecuencias graves a largo plazo  
cambios la  
apolipoproteína B lo que evidencia  
que la respuesta de la  
significativos  
en  
apolipoproteína en frente al alcohol  
es completa y depende de otros  
factores  
(Haslam et al., 2022; Tamaki et al.,  
2
021).Haga clic o pulse aquí para  
El efecto del alcohol sobre el sistema  
cardiovascular no está limitado a las  
alteraciones del perfil lipídico, sino  
que también puede relacionarse con  
modificaciones de la presión arterial,  
alteraciones del ritmo cardíaco,  
escribir texto.  
El consumo de alcohol puede, de la  
misma manera, modificar diferentes  
procesos metabólicos relacionados  
con el metabolismo de los lípidos. La  
ingesta de alcohol se ha relacionado  
inflamación, estrés oxidativo  
y
con  
modificaciones  
en  
las  
cambios en la función vascular.  
101  
Bautista-Angulo et al. (2026)  
(
Kilcoyne  
&
Assaassa, 2023)  
que las bebidas energizantes  
presentan una composición  
caracterizada principalmente por  
cafeína, azucares diferentes  
Describen en su investigación una  
asociación entre el consumo de  
alcohol y diferentes alteraciones del  
ritmo cardíaco, mientras que  
estudios recientes han indicado que  
el consumo en exceso de alcohol  
y
estimulantes lo que aumenta la  
necesidad de seguir investigando  
sobre sus efectos (Ajibo et al.,  
2024a; Khouja et al., 2022).  
puede  
favorecer  
con  
mecanismos  
eventos  
relacionados  
El colesterol total representa la  
cantidad global de colesterol que se  
encuentra presente en la sangre y  
está compuesto principalmente por  
cardiovasculares. En los adultos  
jóvenes, estos efectos adquieren  
especial relevancia debido a que la  
exposición repetida a factores de  
riesgo puede contribuir al desarrollo  
colesterol por  
diferentes tipos de lipoproteínas,  
aunque el colesterol es  
transportado  
progresivo  
de  
alteraciones  
cardiovasculares aun cuando no  
existan manifestaciones clínicas  
evidentes.  
indispensable para las funciones  
fisiológicas como la formación de  
membrana celular, síntesis de  
hormonas esteroideas y producción  
de ácidos biliares, una concentración  
elevada puede reflejar alteraciones  
en el metabolismo lipídico (Faulkner  
& Jo, 2022). Para una correcta  
De manera paralela, el consumo de  
bebidas energizantes ha llegado a  
aumentar entre los adolescentes y  
también a los adultos jóvenes, estas  
bebidas suelen combinar la cafeína  
con azucares u otros ingredientes  
estimula antes, lo que puede generar  
interpretación,  
es  
necesario  
considerar sus fracciones, como el  
LDL y el HDL, debido a que cada una  
de estas fracciones participa de  
forma diferente en el transporte del  
colesterol. Por ello, la valoración  
individual del colesterol total puede  
ser insuficiente para caracterizar  
completamente el estado lipídico del  
organismo de un individuo; por ello,  
efectos  
metabólicos  
y
cardiovasculares, de la misma  
manera se ha identificado que el  
consumo de bebidas energizantes  
es frecuentes entre personas  
jóvenes y que por sus efectos en la  
salud de los consumidores requiere  
de una vigilancia más estricta, ya  
102  
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Consumo de bebidas alcohólicas y energizantes y su perfil lipídico en jóvenes adultos.  
es recomendable analizar en  
conjunto las fracciones del colesterol  
proceso mediante el cual el  
colesterol presente en los tejidos  
periféricos es transportado hacia el  
hígado para poder ser metabolizado  
y luego eliminado, debido a este  
proceso las concentraciones de HDL  
son consideradas un componente  
importante dentro de la evaluación  
del perfil lipídico, pero su interacción  
debe ser realizada en conjunto con el  
resto de los parámetros bioquímicos,  
debido a que un valor de HDL  
(Ray et al., 2022).  
El colesterol LDL constituye una de  
las principales formas de transporte  
del colesterol desde el hígado hacia  
los  
tejidos,  
cuando  
están  
sus  
concentraciones  
altas,  
aumenta la disponibilidad de  
colesterol para ser incorporado a los  
tejidos  
y
puede favorecer su  
acumulación en la pared arterial, por  
esta causa el LDL es considerado  
uno de los principales analitos  
determinado  
no  
nos  
permite  
establecer por sí solo el estado  
metabólico de una persona, la  
relación entre estos metabolitos  
como el HDL, LDL, triglicéridos y  
colesterol total ayuda a proporcionar  
información más compleja del  
comportamiento del metabolismo de  
los lípidos (Zanotti et al., 2022).  
utilizados  
metabólica del colesterol, sus  
concentraciones puede estar  
para  
la  
valoración  
influenciadas por factores genéticos,  
alimentación, composición corporal y  
diferentes hábitos de vida, en la  
población joven la identificación de  
valores elevados de LDL es  
relevante para su interpretación  
porque permite conocer alteraciones  
metabólicas en una etapa donde  
Los triglicéridos por su parte es una  
de las principales formas de  
almacenamiento de energía en el  
tejido adiposo y circulan en la sangre  
en conjunto con las lipoproteínas  
posiblemente  
no  
presenta  
manifestaciones clínicas (Dalal &  
Khan, 2024; Reyes-Soffer et al.,  
como los quilomicrones  
y
las  
lipoproteínas de muy baja densidad  
(VLDL), su concentración puede  
aumentar como consecuencia de  
diversos factores, los mas comunes  
tenemos una elevada ingesta de  
carbohidratos simples y azucares,  
2022).  
Por otro lado el colesterol HDL  
participa principalmente en el  
transporte reverso del colesterol, un  
103  
Bautista-Angulo et al. (2026)  
exceso de calorías, alteraciones  
metabólicas y consumo de alcohol,  
el consumo de bebidas alcohólicas  
representa por tanto un factor de  
interés al estudiar las modificaciones  
del perfil lipídico, el alcohol puede  
llegar a intervenir en diferentes  
procesos relacionados con el  
metabolismo hemático de los lípidos  
y modificar las concentraciones de  
asociarse con cambios en el  
metabolismo energético y lipídico, en  
especial cuando se integra en una  
alimentación con un aporte calórico  
elevado. Por ello, analizar su  
consumo junto con la determinación  
de triglicéridos y colesterol permite  
explorar la posible relación entre  
determinados patrones de ingesta y  
las variaciones observadas en los  
principales parámetros del perfil  
lipídico. El consumo combinado de  
bebidas alcohólicas y energizantes  
sigue siendo otro aspecto que  
merece atención, debido a que la  
ingesta simultánea de ambos  
productos puede ocasionar patrones  
de consumo distintos de lo que se  
presentan cuando se ingieren por  
separado. (Nikniaz et al., 2021).  
ciertas  
lipoproteínas  
y
apolipoproteínas,  
estas  
modificaciones no necesariamente  
son iguales para todos los  
componentes del perfil lipídico y  
pueden depender de la cantidad y  
frecuencia del consumo de alcohol,  
la cantidad de consumo así como el  
tiempo de consumo, por ello el  
alcohol es considerado únicamente  
como un factor asociado con  
Entre los adultos jóvenes, este  
comportamiento puede desarrollarse  
en contextos sociales y recreativos,  
por lo que resulta importante  
identificar la frecuencia de consumo  
enfermedades  
Borén & Taskinen, 2022; Khatiwada  
et al., 2025).  
cardiovasculares  
(
De manera similar, las bebidas  
energizantes son un producto de  
interés debido a su composición, ya  
que suelen contener cafeína y otros  
compuestos estimulantes y, según  
su formulación, cantidades variables  
de azúcares añadidos. El consumo  
frecuente de bebidas con una alta  
y
relacionarla con los valores  
obtenidos en los analitos lipídicos.  
Por otro lado, la determinación de  
colesterol total, colesterol LDL,  
colesterol HDL  
y
triglicéridos  
proporciona información medible  
sobre las características del perfil  
lipídico de los participantes. La  
cantidad  
de  
azúcares  
puede  
104  
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Consumo de bebidas alcohólicas y energizantes y su perfil lipídico en jóvenes adultos.  
evaluación conjunta de estos  
analitos permite identificar  
su posible relación con el perfil  
lipídico de los participantes en la  
investigación, la población estuvo  
conformada por 30 adultos jóvenes,  
con edades comprendidas entre los  
18 a 35 años de edad seleccionados  
de acuerdo a los criterios de  
alteraciones como concentraciones  
elevadas de colesterol total, LDL-C o  
triglicéridos, así como valores  
reducidos de HDL-C. Al relacionar  
estos resultados con los patrones de  
consumo de bebidas alcohólicas y  
energizantes, es posible explorar la  
existencia de asociaciones entre  
dichas conductas y las variaciones  
observadas en los parámetros  
bioquímicos (De Giorgi et al., 2022).  
inclusión  
establecidos  
en  
la  
investigación, para la recopilación de  
información se empleó una encuesta  
estructurada, mediante la cual se  
obtuvieron datos relacionados con el  
consumo de bebidas alcohólicas y  
energizantes donde se consideró la  
Objetivo general  
frecuencia de consumo  
característica de consumo.  
y
la  
Analizar la relación entre el consumo  
de y  
energizantes y el perfil lipídico en  
jóvenes adultos, identificando  
bebidas  
alcohólicas  
Para la evaluación del perfil lipídico  
se obtuvieron muestras de sangre  
venosa  
de  
los  
participantes,  
posibles alteraciones que puedan  
estar asociadas con el riesgo  
cardiovascular.  
siguiendo las condiciones de  
bioseguridad para una correcta toma  
de muestra y para ser transportadas  
al laboratorio de Sercomuna para su  
procesamiento y para realizar la  
determinación de colesterol total,  
colesterol LDL, colesterol HDL y  
2. Metodología  
El presente estudio se desarrolló  
bajo un diseño experimental,  
triglicéridos  
mediante  
pruebas  
observacional,  
descriptivo,  
bioquímicas. Los resultados fueron  
registrados junto con la información  
obtenida mediante una encuesta  
estructurada y registrados en una  
base de datos de Excel 2019, donde  
se realizó el análisis estadístico y se  
correlacional y de corte transversal,  
con un enfoque cuantitativo, este  
diseño permitió analizar los patrones  
que presentaron en el consumo de  
bebidas alcohólicas y energizantes y  
105  
Bautista-Angulo et al. (2026)  
estableció la asociación entre los  
típicos  
de  
triglicéridos;  
patrones de consumo  
y
los  
concretamente, el 50 % tenía niveles  
normales, el 14,3 % presentaba  
niveles ligeramente elevados (150-  
resultados de los analitos evaluados.  
1
99 mg/dL) y el 35,7 % tenía niveles  
significativamente elevados.  
Teniendo esto en cuenta, es posible  
3
. Resultados  
Se analizaron los datos de 30  
jóvenes, de los cuales 16 (53,3 %)  
eran mujeres y 14 (46,7 %) eran  
afirmar  
que  
los  
hombres  
mayores  
experimentan  
desequilibrios en la concentración de  
triglicéridos que las mujeres.  
hombres.  
concentración de colesterol, 27 (el  
0%) tenían valores normales —es  
En  
cuanto  
a
la  
9
Por lo tanto, según los resultados  
obtenidos, en la muestra objeto de  
estudio predomina la concentración  
elevada de triglicéridos, mientras  
que solo un pequeño porcentaje de  
decir, menores de 200 mg/dL— y  
solo 3 (el 10%) tenían valores  
elevados  
o
excesivos. En las  
mujeres, el porcentaje de mujeres  
con niveles normales de colesterol  
se situó en el 87,5 %, mientras que  
el porcentaje de hombres con niveles  
normales fue del 92,9 %.  
encuestados  
presenta  
niveles  
elevados de colesterol. Los valores  
más altos registrados para ambos  
parámetros fueron de 213,92 y  
2
88,36 mg/dL, respectivamente. Así  
pues, se pueden considerar  
anomalías en uno ambos  
parámetros en una proporción  
considerable de los casos  
Por otro lado, en cuanto a la  
concentración de triglicéridos, 18  
participantes (60 %) tenían valores  
normales: menos de 150 mg/dL. Una  
parte más pequeña, es decir, 12  
personas (40 %), tenía niveles  
elevados de triglicéridos. En esta  
categoría, el número de mujeres con  
niveles normales de triglicéridos (11)  
fue superior al de las mujeres con  
niveles elevados (5). Sin embargo,  
entre los hombres, una parte más  
pequeña de ellos tenía niveles  
o
analizados. Teniendo esto en  
cuenta, se puede concluir que, al  
determinar la gravedad de dichas  
anomalías, se debe prestar más  
atención a las concentraciones de  
triglicéridos que a las de colesterol.  
106  
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Tabla. Resultados de colesterol y triglicéridos  
Menor  
valor  
registrado  
Género  
Mayor valor  
registrado  
Resultado  
más  
frecuente  
Resultado menos  
frecuente  
Parámetro  
(
mg/dL)  
(
mg/dL)  
Masculino Normal: 27  
90 %)  
Elevado: 3 (10 %)  
Elevado:16(53,3%)  
Elevado: 12 (40 %)  
(
Colesterol  
143,2  
213,92  
Femenino Normal:  
7,5 %  
8
Masculino Normal: 18  
60 %)  
Triglicéridos  
48,54  
288,36  
(
Nota. Se consideraron normales los valores de colesterol menores de 200 mg/dL y los de  
triglicéridos menores de 150 mg/dL.  
rango de 18 a 24 años (90,0%,  
1.  
Características  
n=27), seguido por el grupo de 25 a  
9 años (6,7%, n=2) y de 30 a 35  
Sociodemográficas  
2
La  
muestra  
evaluada  
estuvo  
años (3,3%, n=1). En cuanto a la  
distribución por sexo, se registró una  
composición equitativa con una leve  
prevalencia del sexo femenino  
conformada por un total de N = 30  
participantes. En la tabla 1 se  
detallan  
las  
características  
sociodemográficas de la población  
de estudio. Se observó un  
predominio de adultos jóvenes en el  
(
53,3%, n=16) sobre el masculino  
46,7%, n=14).  
(
Tabla 1. Características sociodemográficas de los participantes  
Variable  
Edad  
Categoría  
Frecuencia  
Porcentaje  
18 a 24 años  
27  
90,0%  
2
5 a 29 años  
2
6,7%  
3
0 a 35 años  
1
3,3%  
Sexo  
Total  
Femenino  
Masculino  
16  
53,3%  
14  
30  
46,7%  
100,0%  
Fuente: Elaboración propia a partir de los datos recolectados mediante un formulario de Google  
Forms  
2
.
Frecuencia y patrones de  
Respecto al consumo individual de  
bebidas alcohólicas, el 73,3% de los  
consumo de bebidas alcohólicas y  
energizantes  
encuestados  
alcohol en  
ocasionalmente 30%,  
reportó  
consumir  
grado  
algún  
(
a
veces  
107  
Bautista-Angulo et al. (2026)  
2
6,7% y a menudo 16,7%), mientras  
que el 26,7% afirmó no consumir  
nunca. Al evaluar el consumo con  
eventos o reuniones sociales, el  
63,3% de los participantes (23,3%  
ocasionalmente, 23,3% a veces y  
16,7% a menudo). El consumo de  
estas sustancias en cantidades  
elevadas presentó una prevalencia  
del 46,7%. Un hallazgo relevante  
radica en la práctica combinada de  
ambas sustancias: un 26,7% de los  
individuos refirió mezclar bebidas  
alcohólicas con energizantes en una  
consumo regular  
incrementó  
u
ocasional  
notablemente,  
alcanzando un 76,7% acumulado.  
Asimismo, un 56,7% de la muestra  
admitió ingerir alcohol en cantidades  
elevadas con diversa periodicidad  
(
26,7%  
a
veces,  
16,7%  
misma (16,7%  
ocasionalmente, 6,7% a menudo y  
,3% a veces).  
ocasión  
ocasionalmente y 13,3% a menudo).  
3
Por otro lado, el consumo de bebidas  
energizantes fue reportado por el  
Tabla 2. Patrones y frecuencia de consumo de bebidas alcohólicas y energizantes  
Categoría  
Frecuencias y porcentajes  
Nunca  
%
Ocasionalmente  
%
A
%
A
%
veces  
menudo  
Consumo  
individual de  
bebidas  
8
26,7%  
9
30%  
8
26,7%  
5
16,7%  
alcohólicas  
Consumo de  
alcohol en  
cantidades  
elevadas  
1
3
43,3%  
36,7%  
5
7
16,7%  
23,3%  
8
7
26,7%  
23,3%  
4
5
13,3%  
16,7%  
Consumo de  
bebidas  
11  
energizantes  
Consumo  
combinado  
de bebidas  
alcohólicas  
y
22  
73,3%  
5
16,7%  
1
3,3%  
2
6,7%  
energizantes  
Nota. Las frecuencias se calcularon sobre una muestra de 30 participantes. En los indicadores  
reportados únicamente como prevalencia acumulada, la categoría complementaria se obtuvo por  
diferencia respecto del 100%.  
3
. Disposición hacia el tamizaje  
A pesar de la presencia de hábitos  
de consumo de riesgo en un sector  
sustancial de la muestra, se  
identificó una actitud marcadamente  
clínico y prevención de riesgo  
cardio metabólico  
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Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 9, Núm. 18 (Ed. Esp.  
Septiembre 2026) ISSN: 2737-6273  
Consumo de bebidas alcohólicas y energizantes y su perfil lipídico en jóvenes adultos.  
positiva hacia la prevención de la  
salud metabólica. El 76,7% (n=23)  
de los encuestados manifestó estar  
colesterol y triglicéridos. Un 16,7%  
(n=5) respondió de manera indecisa  
(tal vez), y únicamente un 6,7% (n=2)  
expresó una postura negativa ante  
dicho examen clínico.  
completamente  
dispuesto  
a
someterse a una prueba sanguínea  
para determinar sus niveles de  
Tabla 3. Disposición hacia el tamizaje clínico y prevención de riesgo cardio metabólico  
Ítem  
Opción  
de Frecuencia Porcentaje  
respuesta  
¿
Estaría dispuesto a realizarse un examen de Si  
23  
5
76,7%  
16,7%  
sangre para conocer sus niveles de colesterol  
y triglicéridos?  
No  
Talvez  
2
6,7%  
Total  
30  
100,0%  
Fuente: Elaboración propia a partir de los datos recolectados mediante un formulario de Google  
concuerda con el estudio realizado  
4. Discusión  
por Khatiwada, donde se encontró  
que un consumo de 40 g de alcohol  
Los resultados obtenidos muestran  
que el consumo de bebidas  
alcohólicas está presente en una  
gran proporción de la población de  
estudio. Se evidencia que el 73,3%  
de los participantes indicó consumir  
alcohol con alguna frecuencia,  
mientras que el 26,7% indicó no  
hacerlo. Este resultado es de suma  
importancia al considerar que el  
alcohol puede influir sobre diferentes  
procesos relacionados con el  
metabolismo de los lípidos. Estudios  
recientes han demostrado que el  
consumo de alcohol puede producir  
al  
día  
incrementó  
las  
concentraciones de apolipoproteínas  
A-I y A-II, aunque no se observaron  
cambios en  
apolipoproteína B (Khatiwada et al.,  
025). Este hallazgo es relevante  
significativos  
2
debido a que evidencia que la  
respuesta metabólica de los lípidos  
al alcohol puede variar según la  
cantidad consumida.  
Mientras  
que  
los  
analitos  
pertenecientes al perfil lipídico, como  
el colesterol total, HDL, LDL y  
triglicéridos,  
son  
parámetros  
alteraciones  
en  
determinadas  
fundamentales para la valoración  
metabólica de los lípidos, el LDL  
participa en el transporte de  
apolipoproteínas relacionadas con el  
transporte del colesterol; esto  
109  
Bautista-Angulo et al. (2026)  
colesterol hacia los tejidos, mientras  
que el HDL interviene en el  
transporte reverso del colesterol.  
energizantes y el consumo de  
alcohol, así como episodios de  
consumo en exceso.  
(Borén & Taskinen, 2022). Estudios  
En  
cuanto  
a
las  
bebidas  
respaldan esta información debido a  
que señalan que el consumo de  
alcohol puede acompañarse de  
modificaciones en algunos analitos;  
asimismo, identifico que los cambios  
en el consumo de alcohol se asocian  
con variaciones en el HDL, LDL,  
triglicéridos y colesterol total (Park &  
Park, 2026).  
energizantes, el 63,3% de los  
participantes indicó consumirlas con  
alguna frecuencia y el 46,7% indicó  
hacerlo en cantidades elevadas.  
Estos resultados muestran que las  
bebidas energizantes representan  
un habito importante dentro del  
grupo sometido a la investigación,  
esta información concuerda con los  
resultados obtenidos en otras  
investigaciones donde encontró que  
una elevada presencia del consumo  
de bebidas energizantes entre los  
jóvenes y niños presento una  
asociación con diferentes patrones  
de consumo de este tipo de  
sustancias donde se incluyó el  
alcohol, de manera similar otra  
investigación ha señalado que estas  
bebidas suelen contener cafeína,  
azucares y otros componentes que  
En cuanto al consumo de alcohol  
durante reuniones  
o
eventos  
sociales,  
el  
76,7%  
indicó  
de  
los  
participantes  
hacerlo  
ocasionalmente,  
a
veces  
o
a
menudo. Estos resultados nos  
permiten identificar los espacios  
sociales que se frecuentan para el  
consumo de alcohol en adultos  
jóvenes.  
Este  
dato  
tiene  
concordancia con el estudio de Ajibo  
et al. (2024b), donde se identificó  
que el consumo de bebidas  
energizantes puede estar en el  
mismo ambiente que el consumo de  
alcohol y otros comportamientos  
relacionados. El autor también indicó  
que, al incluir a 57 personas,  
encontró una asociación frecuente  
entre el consumo de bebidas  
pueden producir  
efectos en el  
metabolismo de los lípidos en  
especial cuando el consumo de  
estas sustancia es de manera  
frecuente (Khatiwada et al., 2025;  
Khouja et al., 2022).  
La relación entre las bebidas  
energizantes y el perfil lipídico debes  
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Septiembre 2026) ISSN: 2737-6273  
Consumo de bebidas alcohólicas y energizantes y su perfil lipídico en jóvenes adultos.  
ser  
interpretado  
considerando  
proporción  
importante  
de  
principalmente su contenido de  
azúcares añadidos, así lo indica una  
investigación científica publicada en  
el 2022 donde se encontró que un  
participantes manifestó un consumo  
elevado de bebidas energizantes.  
Estos patrones obtenidos muestran  
factores de interés para futuras  
investigaciones orientadas a evaluar  
su posible relación con alteraciones  
del metabolismo de los lípidos.  
mayor  
consumo  
de  
bebidas  
azucaradas se asociaba con  
concentraciones superiores de LDL y  
enormes concentraciones de HDL en  
niños y jóvenes (Haslam et al.,  
Mientras que el perfil lipídico, se  
evidencio la importancia de la  
evaluación del perfil lipídico en  
especial analitos como el colesterol  
total, colesterol HDL, colesterol LDL  
y triglicéridos en adultos jóvenes y  
finalmente se pudo evidenciar que el  
2022).  
5. Conclusiones  
La presente investigación nos  
permitió identificar que el consumo  
76,7% de los participantes manifestó  
de  
bebidas  
alcohólicas  
y
disposición para realizarse análisis  
de sangre para conocer sus niveles  
de colesterol y triglicéridos, este  
resultado muestra el interés hacia el  
control de estos parámetros y  
respalda la necesidad de desarrollar  
estudios posteriores con muestras  
energizantes está presente de  
manera considerable entre adultos  
jóvenes. Del total de participantes, el  
73,3% manifestó consumir bebidas  
alcohólicas con alguna frecuencia,  
mientras que el 63,3% indicó  
consumir  
energizantes.  
Estos  
más  
amplias  
y
mediciones  
resultados evidencian que ambos  
tipos de bebidas forman parte de los  
hábitos de consumo de la población  
en estudio.  
bioquímicas para los analitos  
relacionado con el metabolismo de  
los lípidos.  
De la misma manera se observó que  
el consumo de bebidas alcohólicas  
se  
encuentra  
relacionado  
principalmente con eventos sociales  
como reuniones, mientras que una  
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