Revista Científica Arbitrada en Investigaciones de la Salud ‘‘GESTAR”. Vol. 5, Núm. 9 (Ed. Esp. Mar. 2022)
ISSN: 2737-6273
Niveles de depresión en personas con trabajo remunerado y desempleadas durante la crisis sanitaria del
SARS-CoV-2.
de los desempleados presentan
altibajos considerados normales, sin
embargo, en tiempos de la pandemia
del COVID-19 no hay una diferencia
significativa entre los porcentajes de
personas empleadas (2,70%), lo que
indica que la depresión moderada es
más alta en personas
desempleadas, lo que se refiere a
que los síntomas y las limitaciones
no son ni tan específicos como en la
leve, ni tan generalizados como en la
grave, pero en este nivel de
depresión si se comienzan a
manifestar consecuencias debido al
estado de ánimo de las personas y
su funcionalidad en cualquiera de las
esferas, laboral, familiar o social; por
último el 4,1% presenta estados de
una
u
otra población, ambas
pueden padecer
condiciones
depresión en distintos grados, esto
se debe principalmente a que
durante esta crisis sanitaria hay en la
población preocupación de perder su
empleo, de no conseguir empleo, de
no poder adecuarse a las nuevas
modalidades
de
trabajo,
principalmente a la virtual, miedo a la
muerte y temor al contagio y a
contagiar a sus allegados; el 16,2%
presenta leve perturbación del
estado del ánimo, dentro de los
cuales la mayoría son personas
empleadas (9,46%) y la minoría son
personas desempleadas (6,76%), lo
que es indicador de que la población
empleada presenta más niveles
leves de depresión, lo que quiere
decir que los síntomas afectan poco
a la vida diaria o lo hacen solo en
algún aspecto específico de la vida
depresión
intermitente,
esto
representado sólo por la población
empleada (4,05%), lo que es
indicador de que sólo los empleados
presentan este grado de depresión,
lo que indica que los episodios
depresivos duran entre 2 y 14 días,
siendo lo habitual que duren entre 5
y 7 días, además estos episodios se
dan entre unas 6 y 12 veces al año,
durante este tiempo las personas
ven limitadas sus capacidades, ya
que no sienten las ganas o el ánimo
para poder desarrollar de manera
normal sus actividades cotidianas y
por lo tanto baja la funcionalidad de
ellos principalmente en el trabajo.
cotidiana;
el
6,8%
presenta
depresión moderada, donde el
mayor porcentaje corresponde a
personas desempleadas (4,05%) y el
menor porcentaje lo ocupan las
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